Prisioneros libertarios
Disponible y en construcción permanente en la pagina web www.campodealbatera.org
AMIL BARCIA, Manuel. Cenetista, nacido hacia el año
1907, seguramente en Santiago de Compostela; vecino de A Coruña. Casado.
Carpintero. Secretario de la Federación del Transporte de la CNT. En 1936
logró huir de A Coruña al sublevarse los fascistas. Organizador del
transporte madrileño durante la guerra. Combatió en las milicias de Cipriano
Mera, participando en el proceso de militarización de las columnas
anarquistas en enero de 1937. Miembro del Comité de Defensa de la CNT del
Centro. Detenido por los franquistas al finalizar la guerra, pasó por los
campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Trasladado a
Madrid, estuvo en la comisaría de la calle Almagro, donde fue torturado.
Secretario general del cuarto comité nacional clandestino (1941) y del sexto
(1944) hasta que dejó el cargo en manos de Catalá con la intención de pasar a
Francia y arreglar los problemas con el exilio. Detenido en 1945 durante el
pleno catalán de las Juventudes Libertarias (JJ.LL.) celebrado en Barcelona.
En 1948 logró escapar de las obras de Cuelgamuros (Madrid), pero fue de nuevo
detenido camino de Francia. Pasó muchos años en prisión. Murió en Pontevedra
en 1972.
ANDREU GARCÍA, Manuel. Cenetista, vecino de Almoradí (Alicante). Al finalizar la guerra fue detenido por los franquistas, siendo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). ANTONA DOMÍNGUEZ, David. Anarquista, nació en Bercimueble (Salamanca) el 22 de noviembre de 1904. Miembro del Sindicato de la Construcción de la CNT en Madrid y de la Federación Anarquista Ibérica. Durante la dictadura de Primo de Rivera estuvo exiliado en Francia. Establecido en Bordeaux (Gironde), fue uno de los principales animadores del grupo español Cultura Popular. En agosto de 1931 regresó a España, participando como orador en los grandes mítines del movimiento libertario. En mayo de 1936 fue uno de los principales animadores del comité de huelga que paralizó la construcción en Madrid, siendo encarcelado. Liberado el 18 de julio de 1936, ejerció hasta septiembre de 1936 como secretario provisional del Comité Nacional de la CNT. El 20 de julio, a través de las ondas de "Union Radio", llamó a la resistencia, participando al día siguiente en el asalto al cuartel de La Montaña. Después se unió a la Columna de Mera con la que se apoderó de Guadalajara. Secretario de la CNT madrileña, fue enviado a Bujaraloz para convencer a Buenaventura Durruti de venir a Madrid y asegurar la defensa de la capital. Redactor del periódico CNT. Gobernador Civil de Ciudad Libre (Ciudad Real). Detenido por los franquistas al finalizar la guerra, estuvo en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante), así como en la cárcel de Orihuela. Miembro de la expedición de los 101 presos trasladados a Madrid. A finales de 1939 estaba en la cárcel madrileña de Porlier, siendo condenado a muerte en marzo de 1940, pena que le sería conmutada por la de 30 años de prisión. Enfermo de tuberculosis fue trasladado a la prisión de Santa Rita, en Madrid, siendo liberado en diciembre de 1943. Muerto el 15 de marzo de 1945 en Madrid. ARIÑO REMIS, Antonio “Catalán”. Anarquista, natural de Barcelona. Ajustador mecánico de 38 años. Perteneció a CNT-FAI. Fugado de la Guayana francesa. Detenido por los franquistas, fue internado en el campo de Albatera (Alicante). Trasladado a Madrid, fue torturado en la comisaría de la calle Almagro y en Alcalá. Estaba considerado como uno de los policías más duros en la represión contra los simpatizantes de los sublevados. Fue acusado de la muerte de “centenares” de personas en Madrid y otros pueblos de la provincia, así como de haber pertenecido a las Milicias de Vigilancia de la Retaguardia y formado parte de la checa de Fomento y al consejillo de Buenavistas. Fusilado el 27 de abril de 1940, junto a cuarenta y siete personas más, en las tapias del cementerio del Este, en Madrid. ASPAS ARGILÉS, Gabriel. Anarquista, nació en Orea (Guadalajara) el 13 de marzo de 1912. Militante de la CNT, trabajó en los Altos Hornos de Sagunto. Iniciada la guerra combatió en el frente de Teruel, donde resultó herido. Seguidamente lo hizo en la Columna de Hierro. Al final de la guerra fue detenido por los franquistas en el puerto de Alicante, siendo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). También estuvo en la cárcel de Valencia. Liberado, fue enviado al pantano de Benagéver, lugar donde creó la CNT y contacto con la guerrilla. Denunciado, fue encarcelado en Valencia. Al ser excarcelado marchó a Francia, residiendo desde 1950 en Béziers. Falleció en Béziers el 12 de octubre de 1997.
BAJO BUENO, Francisco. Anarquista madrileño.
Soltero; hijo del doctor Bajo Mateos. Estudiante. Detenido al finalizar la
guerra, fue internado junto a su padre en el campo de concentración de Los
Almendros y en el de Albatera (Alicante). Puesto en libertad por ser menor de
edad. Secretario de la FIJL y miembro del Comité Nacional de CNT clandestino
en 1944. Secretario del Comité Regional de Centro, el 6 de octubre de 1945
fue detenido, siendo condenado a 20 años de prisión el 21 de marzo de 1947.
Logró escaparse y marchar al exilio.
BARRANCO HANGLIN, Antonio. Anarquista, nació en Tánger el 9
de octubre de 1907. Su abuelo materno fue Edward Hanglin, un periodista
ácrata británico amigo de Bakunin y de Fermín Salvochea. A los 16 años, su
familia se trasladó a Valencia, allí Antonio se afilia al Sindicato de la
Construcción cenetista, y toma parte en actividades de lucha social. A los 18
ingresa como mozo en la compañía del Ferrocarril Central de Aragón, donde se
convertirá en uno de los principales líderes sindicales; representará la
Federación Nacional de la Industria Ferroviaria en el comité nacional de la
CNT. En una de sus represalias la compañía lo trasladó a Teruel, donde
constituirá el primer Sindicato de Oficios Diversos de la CNT así como el
diario local Despertar Campesino. En 1934 fue encarcelado y
despedido del ferrocarril, siendo readmitido con la amnistía promulgada por
el Frente Popular. A finales de 1936, marchará hacia Madrid con el cargo de
asesor ferroviario del Consejo del Transporte y Avituallamiento de la Junta
Delegada de Defensa de Madrid, jugando un papel destacado en su
aprovisionamiento alimentario. Capturado en el puerto de Alicante será
trasladado al campo de concentración de Albatera, desde donde conseguiría
escapar hacia Valencia. Inmediatamente comienza su actividad clandestina con
la finalidad de reorganizar la confederación. En 1945 fue detenido por la
policía en Madrid, consiguiendo escapar nuevamente y llegar hasta la embajada
inglesa. Entre 1945 y 1946 guardó los archivos de la CNT en la embajada hasta
que las presiones del régimen nacional-católico, obligaron a la CNT a
facilitar la fuga de Barranco hacia Francia donde sigue actuando en la
resistencia antifranquista, ocupando cargos y realizando numerosos viajes
clandestinos al interior. Falleció en París el 19 de octubre de 1992.
BARRIO SAMPER, Florencio. Cenetista de Costean (Huesca). Labrador de 23 años. Afiliado a la CNT de su pueblo. Detenido por los franquistas, estuvo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante) y en las cárceles de Barbastro y Huesca. Condenado a muerte en consejo de guerra celebrado en junio de 1939, fue ejecutado en Barbastro (Huesca) el 27 de marzo de 1940. BAZTÁN, Melchor. Cenetista, militante de los sindicatos ferroviarios de la CNT. Faísta en el grupo de Pastor Sevilla. Miembro del Consejo de Defensa Confederal y representante de la CNT en el Estado Mayor de la Zona Centro, hasta que fue disuelto por Rojo. Al final de la guerra fue detenido en el Puerto de Alicante, pasando por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Trasladado a Madrid, fue condenado a largos años de cárcel: Toreno, Santa Rita… Falleció en Madrid el 25 de febrero de 1983, con 78 años. BLANCO GARCÍA, Lucía. Detenida por los franquistas al final de la guerra, estuvo interna en el campo de concentración de Albatera (Alicante). En 1943, junto a su compañero Jacinto Rueda, establecieron una gestoría en León, lo que les permitió afianzar la CNT en esta ciudad. BUITRAGO, Amor. Anarquista valenciano, hijo de Victoriano Buitrago. Miembro de las Juventudes Libertarias de Madrid y del Comité Regional del Centro. Detenido por los franquistas al final de la guerra, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), donde claudicó y se puso al servicio de la policía. Trasladado a Madrid, permaneció preso un par de años. BUITRAGO GARCÍA, Victoriano. Anarquista, natural de Almodóvar del Campo (Ciudad Real). Casado, padre de Amor Buitrago. Carpintero de 50 años. Concejal de Vallecas (Madrid). Capitán de una compañía de dinamiteros durante la guerra. Miembro de las Milicias de Vigilancia de Retaguardia y del consejillo de la comisaría de Buenavista. Fue responsabilizado por los franquistas de los sucesos del tren de Jaén. Compañero de detención de Eduardo de Guzmán en el campo de concentración de Albatera (Alicante), así como en la comisaría madrileña de la calle Almagro. Fusilado el 9 de mayo de 1942, junto a ocho personas más, en las tapias del cementerio del Este, en Madrid. CABA GUIJARRO, Juan. Anarquista, nació en Manzanares (Ciudad Real) el año 1912. Jornalero, A los 18 años entra en el grupo anarquista "Fraternidad", ocupando un año más tarde, el cargo de Secretario Comarcal de la Federación Anarquista Ibérica (F.A.I.). En 1931 encabeza la secretaría comarcal de la FAI, y al año siguiente lo encontramos en la Junta de jornaleros del sindicato de la Confederación. En 1936, al producirse el golpe de estado contra la II República, se incorpora a las milicias anarquistes, interviniendo en la creación de la columna España Libre. Combatió contra las fuerzas fascistas en los frentes de Madrid, Castellón y Extremadura. Tras la derrota militar, fue detenido en el puerto de Alicante, siendo internado en los campos de concentración de Los Almendros y de Albatera y en las cárceles de Manzanares, Badajoz y Ciudad Real. Fue condenado a muerte en un consejo de guerra sumarísimo, pena que le fue conmutada posteriormente por 30 años de cárcel, pasando por las cárceles de Manzanares, Badajoz y Ciudad Real. Liberado a fines de 1946 encabezó la CNT manchega. CAROD LERÍN, Saturnino. Anarquista, nació en Moneva (Zaragoza) el 21 de febrero de 1903. Emigrante en Francia, regresó al poco tiempo a Barcelona donde trabajó como obrero de la construcción. Formó parte de un grupo de acción frente al pistolerismo empresarial, viéndose obligado a exiliarse a Francia durante la dictadura de Primo de Rivera. Volvió con la República, destacando por su militancia en el sindicato de la construcción de la CNT zaragozana. Iniciada la guerra, el 19 de julio se marchó de Zaragoza. Jefe de la llamada Columna Carod-Ferrer, mayoritariamente compuesta de libertarios aragoneses. A principios de la guerra combatió en pueblos aragoneses del sur del Ebro, integrándose posteriormente en la Columna Confederal Sur-Ebro al cargo de Antonio Ortiz, ocupando Saturnino Carod el cargo de comisario político. Participó en los combates de Belchite, Teruel, Alfambra y Levante. Detenido en Alicante al final de la guerra, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante) de donde escapó con Castán y Vicente Esteban a Francia. En enero de 1941 entró en España, regresando a Francia para informar de la situación. En junio de 1941 vuelve a España con la intención de reorganizar la CNT, pero en 1942 será detenido y sometido a dos consejos de guerra y condenado a muerte, pero finalmente quedará en una condena de treinta años de lo que cumplió 18. Liberado en 1960, trabajó en el transporte y en espectáculos públicos, participando al final del franquismo en la recomposición de la confederación. Murió en Barcelona el 7 de marzo de 1988. CASASÚS LACASTA, Mariano. Anarquista, en 1931 asistía a la Peña Salduba de Zaragoza. En 1935 colaboraba en el Centro Obrero Aragonés en Barcelona. Durante la guerra luchó en la Columna Carod-Ferrer. En 1937 dirigió, junto a Salas Cultura y Acción en Alcañiz. Detenido al final de la guerra, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Hacia 1944-45 dirigió en Barcelona la clandestina Solidaridad Obrera. En 1976 participó en la Asamblea de Sants. CASTÁN GUILLÉN, Victorio. Anarquista, nació en Zaragoza en 1901. Pintor de profesión. Durante la guerra, luchó en la Columna Carod-Ferrer, mandando posteriormente la 25ª División del Ejército Popular Republicano con el grado de teniente coronel. Al finalizar la guerra fue apresado en Alicante, siendo internado en el campo de concentración de Albatera. Con la ayuda del comité Pallarols se escapó a Francia, en compañía de Carod y Vicente Esteban. A comienzo de 194º se encontraba retenido en el campo de Vernet. Expulsado dos veces de Francia aceptó participar en acciones antialemanas del espionaje francés, abandonando la militancia en la CNT para evitar malas interpretaciones. Se suicidó en Bayona (Francia) en mayo de 1983, al poco de fallecer su esposa. CASTÁN MORA, Luis. Natural de Campo (Huesca). Desde muy joven militó en las Juventudes Libertarias y en la CNT de Barcelona. Iniciada la guerra se enroló en las milicias del Batallón Aragón confederal. Posteriormente, como teniente luchó en la 25ª División. Acabada la guerra, fue detenido por los franquistas, siendo internado en el campo de Albatera (Alicante). En 1979 asistió al V Congreso, Falleció en Zaragoza el 18 de marzo de 1979. CABA GUIJARRO, Juan. Anarquista, nació en 1912 en Manzanares (Ciudad Real). Jornalero campesino, a los 18 años entra en el grupo anarquista "Fraternidad", ocupando un año más tarde, el cargo de Secretario Comarcal de la Federación Anarquista Ibérica (F.A.I.). En 1936, al producirse el golpe de estado contra la II República, combatió contra las fuerzas fascistas en los frentes de Madrid, Castellón y Extremadura. Tras la derrota militar, fue detenido en el puerto de Alicante, estando preso en los campos de concentración de Los Almendros y de Albatera (Alicante) y en las cárceles de Manzanares, Badajoz y Ciudad Real. Fue condenado a muerte en un Consejo de Guerra Sumarísimo, pena que le fue conmutada posteriormente por 30 años de cárcel. COMA SANTACREU, José. Anarquista de Olván. Al final de la guerra fue detenido por los franquistas, siendo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Años más tarde fue fusilado en el campo de la Bota de Barcelona. CONTINENTE BERMÚDEZ, Cayetano “Abuelo”. Anarquista, natural de Tauste (Zaragoza); vecino de Moncada (Valencia). Casado, dos hijos. Campesino de 53 años. Durante la guerra civil fue uno de los integrantes del grupo denominado Libertador encargado de operar tras las filas enemigas en Aragón. Al finalizar la guerra fue internado en el campo de Albatera (Alicante). Trasladado a Madrid en la expedición de los 101, fue salvajemente torturado en las comisarías o centros de detención de Almagro, 36 y Alcalá. Acusado por el SIPM de ser el jefe de los guerrilleros de Aragón. El 22 de agosto de 1939 ingresó en prisión, siendo fusilado el 16 de octubre de 1940, junto a veinte personas más, en las tapias del cementerio del Este, en Madrid. COSCOJUELA MUR, Jacinto. Anarquista, natural de Costean (Huesca). Labrador de 23 años. Afecto al republicanismo y a la CNT. Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). En agosto de 1939 fue trasladado a la cárcel de Barbastro (Huesca), siendo condenado a muerte en el mes de septiembre de aquel mismo año. Muerto por un centinela cuando intentaba escapar de la cárcel. CUBILES GARCÍA, Mariano. Uno de los internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), citados por Eduardo de Guzmán en El año de la victoria. Testimonio de los campos de concentración franquistas. DAMIANO GONZÁLEZ, Cipriano. Anarquista, nació en Comares (Málaga) el 22 de septiembre de 1916. En 1931 se afilió a la CNT, siendo uno de los fundadores de las Juventudes Libertarias (JJLL) en Málaga. Al final de la guerra, fue detenido por los franquistas en el puerto de Alicante, siendo internado en los campos de concentración de los Almendros, Albatera (Alicante), Porta Coeli (Serra, Valencia), y en el castillo de Gardeny (Lleida) donde se le incorpora al batallón de trabajo número 22. En 1941 llegó a Málaga, dirigiéndose a pie hasta Algeciras (Cádiz) con la intención de alcanzar a nado Gibraltar, pero tropezó con las fortificaciones y cambió de idea. Con documentación falsa logró entrar en los destinos civiles del Ejército. Gracias a sus conocimientos de taquigrafía y contabilidad consiguió un puesto en la Comandancia de Ingenieros de Cádiz, desde donde manejará la red que le mantenía en contacto con la guerrilla andaluza. Por la noche, en la imprenta de la Comandancia, escribía, imprimía y empaquetaba el periódico Solidaridad, portavoz del Comité Regional de la CNT en Andalucía. Fue vicesecretario del CN confederal en 1949 y secretario en 1951, siendo detenido en 1953 y condenado a 15 años de cárcel, pena que cumplirá en Carabanchel y Guadalajara. Al salir en libertad se traslada a Barcelona, donde trabaja en una empresa de publicidad. En abril de 1965 es detenido de nuevo, fugándose espectacularmente y pasando a Francia. Al poco tiempo regresa a España, fijando su residencia en Madrid. Detenido en 1970 no fue excarcelado hasta 1973. En el posfranquismo coopera con la CNT resurgida y se orienta en contra de la línea “ortodoxa”. Falleció en Sabadell (Barcelona) el 17 de abril de 1986. EJARQUE PINA, Antonio. Anarquista aragonés. Metalúrgico. Formó parte del Comité Nacional que desencadenó el movimiento revolucionario de diciembre de 1933 en Aragón, Rioja y Navarra como réplica al triunfo de las derechas el mes anterior, permaneciendo hasta abril de 1934 en la cárcel de Burgos. En los comienzos de la guerra luchó contra los sublevados en las calles de Zaragoza, incorporándose posteriormente a las columnas confederales procedentes de Cataluña. Comisario general de la 25ª División del Ejército Popular Republicano, distinguiéndose en los frentes de Madrid, Belchite, Teruel y Levante. Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). En marzo de 1946 es nombrado delegado de CNT en la Alianza Nacional de Fuerzas Democráticas. A comienzos de 1947 pasó a Francia para manifestar el apoyo condicionado de los cenetistas del interior al gobierno Giral. Regresó al interior, continuando sus labores clandestinas como delegado de Aragón en el comité nacional de Enrique Marco. Tras la detención de éste ocupó la secretaría general de la CNT hasta septiembre de 1947, fecha en la que fue detenido. Encarcelado en Ocaña, se fugó el 8 de mayo de 1948 y pasó a Francia. ESPINOSA CASADO, Luis. Comunista, natural de Escañuela (Jaén). Durante la guerra estuvo a las órdenes de Pedro Checa, en el “aparato militar” del PCE. Tras intentar salir de España por Alicante, estuvo recluido en los campos de concentración de Albatera y Portacoeli. Con la libertad condicional regreso a su pueblo natal, pero al ser movilizado su remplazo le declararon desafecto, siendo enviado a un batallón de trabajadores con base en Rota (Cádiz). En julio de 1942 se evadió marchando a Madrid, donde trabajará en la reorganización del PCE. Secretario de organización de la dirección central del PCE con Jesús Carreras. Detenido en 1943, no reconoció en las declaraciones realizadas ninguna de las acusaciones que se le hicieron, ni siquiera a su padre que había sido detenido con Carreras. ESPLANDIÚ PENA, Enrique. También aparece como Nicanor Esplandiú Pena. Linotipista. Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). A finales de 1945 fue nombrado secretario jurídico del comité nacional, con Ángel Morales como secretario, el cual fue sustituido en marzo de 1946 por Lorenzo Íñigo Granizo. Tras el pacto de Juan José Luque con los monárquicos, la regional del Centro nombró a Esplandiú como delegado en la Alianza Nacional de Fuerzas Democráticas, acompañado de Íñigo. El 9 de abril de 1946 fue detenido de nuevo, junto a la mayoría de los miembros del Comité Nacional y varias decenas de militantes, unos 80. ESTEVE, Eduard Josep. Anarquista, nació en Casinos (Valencia) el año 1916. Afincado en Valencia desde 1931, las lecturas de Malatesta, Kropotkin, etc., le animaron a afiliarse al anarquismo; ingresó en el Sindicato de la Construcción de la CNT y colaboró con otros grupos afines como con los esperantistas de Libera Vivo, así como con el movimiento naturista, etc.. Miembro de las JJLL y fue delegado de su federación local por la Vega Alta, más tarde fue elegido secretario general de las JJLL locales y provinciales valencianas. Tras la sublevación de julio del 36, Esteve participa en el asalto de los cuarteles de Albereda en Valencia, permaneciendo como secretario general durante toda la contienda. Detenidoal final de la guerra en el puerto de Alicante, estuvo internado en el campo de Los Almendros y Albatera. Consiguió escapar hacia Barcelona, y alcanzar la frontera, siendo encarcelado por las autoridades francesas en Perpiñán. En el campo de Saint Cyprien le obligaron a tomar parte de una compañía de trabajadores desplazada a la frontera belga. Pudo escapar de los alemanes, llegar hasta Toulouse e incorporarse en 1941, al grupo de Ponzán. Regresó a España a finales de 1942, comenzando una intensa actividad clandestina hasta que fue detenido en mayo de 1947, permaneciendo en prisión dos años. Una vez en libertad se afilia al importante Sindicato del Espectáculos de la CNT en Barcelona del que será nombrado presidente (1952); nuevamente detenido, fue condenado a cuatro años de los que cumple dos; en los sesenta toma parte en las tentativas de reconstrucción cenetista al tiempo que denuncia el colaboracionismo cincopuntista, pero también se mostrará en disconformidad con la CNT del exilio hasta punto de separarse del sindicato. FERNÁNDEZ, Julián. Médico anarquista. Secretario de la Federación Local de Sindicatos de Madrid. En mayo de 1936 tomó parte activa en la huelga general de la construcción, formando parte de su comité de huelga. Director de prisiones en 1937, al final de la guerra fue detenido por los franquistas, siendo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Trasladado a Madrid, fue torturado en la comisaría de la calle Almagro, de donde pasó a la prisión madrileña de Santa Engracia. En 1967 aparece como tesorero de la CNT en Inglaterra. En 1977 formó parte del Comité Nacional de Gómez Casas. GALLEGO CRESPO, Juan. Anarquista, nació en Torreperogil (Jaén) el año 1885. Desde muy joven militó en distintas organizaciones afines en Andalucía. Fue muy conocido a principios del siglo XX, realizando numerosos viajes a lo largo y ancho de Andalucía como agitador libertario. Posteriormente se estableció en Valencia desde donde desarrolló una importante actividad en el comité Regional de Levante, colaborando muy activamente en la Solidaridad Obrera de Valencia; representó diversos sindicatos valencianos, por ejemplo, la sociedad El Obrero Instructor de Soneixa (Alt Palància, Castellón) en el congreso de la CNT celebrado en el Teatro de la Comedia de Madrid el 1919; también toma parte en el congreso fundacional de la FAI a Valencia (1927); escribió en La Revista Blanca y El Luchador; siguió activo durante la República, fue redactor de Fragua Social de Valencia. Al final de la guerra era el responsable del comité Regional de la CNT-Centro, y representó la zona en las reuniones del Movimiento Libertario. Detenido al final de la guerra, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante), de donde logró pasar a Francia, formando parte del Consejo General del ML. Más tarde se fue a México, manifestándose favorable a la preminencia de la CNT del interior. Falleció en México el 14 de abril de 1974. GARCÍA CASCALES, Mariano. Anarquista, miembro del Ateneo de Retiro en 1936. Secretario de las Juventudes Libertarias de Madrid y consejero de la Junta de Defensa del general Miaja formada el 7 de noviembre de 1936. Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), de donde se fugó aprovechando el revuelo formado con el reparto de las sardinas y el pan. Condenado a muerte, el 18 de enero de 1945 fue fusilado en Carabanchel (Madrid), en compañía de Félix España y Antonio Prieto. GARCÍA POLANCO, Bernabé. Anarquista, nació en Cádiz el 21 de abril de 1920. Durante la guerra del 36 luchó en la 70ª Brigada Mixta del Ejército Popular de la República. Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Logró pasar a Orán (Norte de África), siendo internado en el campo de Morand. Se alista en la Legión Extranjera, enfrentándose a un mando. Es enviado a un manicomio de Marsella y posteriormente al asilo de Aix-en-Provence, de donde se escapa. Detenido por los alemanes es recluido en el campo de Grin (Noruega), donde permanece hasta su liberación por los ingleses. Recorre varios países, hasta que se asienta por un tiempo en Montreal (Canadá) donde funda un centro cultural. En él se forma la Federación anarquista canadiense y el Frente de Liberación de Quebec. En 1963 fue detenido, acusado de actos terroristas. Al ser puesto en libertad recorrió América del Sur, siendo expulsado de Chile. En los años 80 regresó a España, asentándose en Zaragoza donde escribió varios libros y colaboró en periódicos y revistas de la época. GIL VALERO, Leandro. Anarquista, desde muy joven militó en la CNT. Durante la guerra del 36 luchó en el frente de Madrid. Detenido por los franquistas, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante) y, posteriormente, en esta ciudad. Sufrió largos años de cárcel. Al salir, luchó en la clandestinidad, siendo detenido de nuevo. GIL, Hilario. Anarquista. Detenido por los franquistas, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). En 1944 aparece como tesorero del comité nacional presidido por Amil. GRACIA PINA, José. Anarquista de Albalate del Arzobispo (Teruel). Militante activo en la CNT de Albalate. Al producirse el golpe de julio del 36 participó como voluntario en las milicias populares y posteriormente en la 25ª División del Ejército republicano. Detenido al final de la guerra en Alicante, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), de donde consiguió evadirse y pasar a Francia. En 1942 volvió a su tierra, siendo al poco tiempo detenido y encarcelado. Liberado en 1944, participó en la clandestinidad, viéndose forzado a cruzar la frontera. Murió en Marsella (Francia) a los 68 años de edad. GUZMÁN ESPINOSA, Eduardo de. Anarquista, nació en Villada (Palencia) el 19 de junio de 1908. Periodista. Al morir su padre, en 1918, la familia se marchó a Valladolid, trasladándose en 1920 a Madrid. Adherido a la CNT, en 1930 entró, como redactor-jefe, en el vespertino madrileño La Tierra, adquiriendo gran notoriedad sus reportajes sobre los sucesos de Casas Viejas y el asesinato de Hildegart. Al cerrarLa Tierra en 1935, pasó como redactor político a La Libertad. El 2 de febrero de 1937 pasó a dirigir Castilla Libre, órgano del Regional Centro de la CNT, central sindical a la que pertenecía desde febrero de 1931. Prisionero de las tropas fascistas italianas en el puerto de Alicante, pasó por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera. Trasladado a Madrid, pasará por las cárceles de Yeserías, Conde de Toreno -donde coincidió con Miguel Hernández- y Santa Rita. El 18 de enero de 1940, fue condenado a muerte en consejo de guerra, pena que le sería conmutada en mayo de 1941. En 1943 pasó a formar parte del Comité nacional de la CNT, siendo puesto en libertad condicional en 1944. Inhabilitado para el ejercicio de su profesión, se ganó la vida haciendo traducciones y escribiendo relatos policiales y del oeste, bajo los seudónimos de Edward Goodman, Eddy Thorny... En los últimos años del franquismo y primeros de la democracia publico diversos libros sobre la guerra, los campos de concentración y su experiencia carcelaria: La muerte de la esperanza;El Año de la Victoria y Nosotros los asesinos. En 1978 fue rehabilitado como periodista, colaborando entre otras publicaciones en Triunfo,Tiempo de Historia y Diario 16. Falleció el 25 de julio de 1991 en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. HERBERA DELGADO, Francisco. Anarquista de Binaced (Huesca). Molinero. En 1936 se incorporó como voluntario a la segunda centuria Ascaso, siendo enviado a casa debido a su corta edad. En febrero de 1938 luchó con la 126ª Brigada del Ejército Popular en Teruel y Sarrión, donde resulta herido. Detenido por los franquistas en Alicante, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Con el tiempo regresó a su pueblo, trabajando de molinero. Falleció en Monzón (Huesca) el 30 de noviembre de 1997, a los 78 años de edad. HERRERO, Jesús. Anarquista. Detenido en Valencia, junto a su amigo Antonio Malo, al finalizar la guerra, fue trasladado al campo de concentración de Albatera (Alicante). Posteriormente estuvo en las cárceles de Guadalajara y Torrero, en Zaragoza. Salió de la cárcel en 1943. En 1957 abrió, junto a Malo y Antonio Rasal una tienda en la avenida San José de Zaragoza. IBÁÑEZ, Antonio. Anarquista de la CNT. Detenido por los franquistas, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Fue fusilado en Zaragoza. ÍÑIGO GRANIZO, Lorenzo. Anarquista, nació en Ledanca (Guadalajara) el 10 de agosto de 1911. Emigró a Madrid con la familia en 1916. Metalúrgico, en 1931 se afilia a la CNT y a la FAI al año siguiente. Miembro del Ateneo de Barrio Bajo. Secretario regional de las JJLL y local de la FAI. Consejero de Industrias de Guerra y de Información en la Junta de Defensa de Madrid, a partir de diciembre de 1936 en representación de las JJLL. Posteriormente se encargó de la sección de defensa del CN de la CNT. En febrero de 1938 es nombrado secretario general de FIJL. Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Posteriormente estuvo detenido en la cárcel de Orihuela, reformatorio de Alicantes y otros centros. Tras ser puesto en libertad se integra en la lucha clandestina, siendo nombrado en el pleno de marzo de 1946 secretario general de CNT. Detenido al mes siguiente, fue condenado a 15 años de cárcel. En julio de 1952 fue liberado, con la salud muy deteriorada. Falleció en Madrid el 31 de abril de 1991. LARA, Angustias “Maruja”. Anarquista, nació en Granada el 11 de septiembre de 1913. Emigrada con su familia a Brasil y Argentina. En enero de 1932 regresó a Granada, militando en el sindicato de sirvientas de la CNT y en las Juventudes Libertarias (JJLL). En septiembre de 1936 se marchó de Granada, permaneciendo un tiempo, como miliciana, en la Columna Maroto. A mediados de 1937 se asienta en Valencia, ingresa en el sindicato de enfermeras y colabora con Mujeres Libres (tesorera). Al terminar la guerra fue detenida por los franquistas, ingresando en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Al poco tiempo logra escapar. Tras pasar un tiempo en Almería y Granada, donde trabaja en una fábrica de caramelos, regresa a Valencia, donde participará en actividades clandestinas. LEIVA, José Expósito. Anarquista, nació en Úbeda (Jaén) el 4 de enero de 1918. Miembro de las Juventudes Libertarias. En enero de 1937 pasó a formar parte del comité regional del Centro de las JJLL. Secretario de propaganda de las FIJL en febrero de 1938. Redactor de Juvenud Libre, órgano de la JJLL de Valencia. Detenido por los franquistas al final de la guerra, pasó por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Trasladado a Madrid en la llamada expedición de los ciento uno. Tras pasar por la comisaría ubicada en la calle Almagro fue encerrado en la prisión de Santa Engracia. Condenado a muerte, posteriormente le fue conmutada la pena. En septiembre de 1943 salió en libertad, pasando a la clandestinidad. Miembro del CN de la CNT y ANFD, entre octubre de 1944 y septiembre de 1945. Cabeza del noveno CN de la CNT a fines de 1944. En la segunda mitad de 1945 pasó a Francia para hacerse cargo de la cartera de Agricultura en el gobierno republicano de Giral. En los años siguientes mantuvo posturas colaboracionistas y reformistas, rompiendo con la CNT en 1961. Los últimos años de su vida los pasó en América como corresponsal profesional de agencias periodísticas. Falleció en Caracas (Venezuela) el 26 de agosto de 1978. LIARTE VIU, Ramón. Anarquista, nació en Almudévar (Huesca) en 1918; vecino de Barcelona. Durante la República fue secretario de las Juventudes Libertarias (JJLL) de Cataluña. Iniciada la guerra del 36 combatió en la Columna Durruti-26ª División. En febrero de 1938 pasó al comité peninsular de FIJL como secretario de organización. Algunos autores le sitúan al final de la guerra en Francia y otros en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Al parecer luchó en la Resistencia francesa, regresando clandestinamente a España. Estuvo preso en Cuevas de la Almanzora, Almería y Granada antes de ser liberado y marchar a Francia. Ocupó diversos puestos en el MLE reconstruido. Director de España Libre. Muerto Franco continuó en plena actividad: director de Solidaridad Obrera, participación en mítines y congresos, etc. LLAMAZARES GONZÁLEZ, Lisardo “Chato”. Anarquista, nació en Villafruela del Condado (León) en 1916. En 1932 ingresó en la CNT y en 1935 en la FAY, FIJL y en el Ateneo de Trabajo. En julio de 1936 huyó hacia el norte, alcanzando la zona republicana en septiembre. Tras la caída del frente Norte, pasó a Francia y luego a Cataluña, asistiendo al pleno del MLE de Barcelona de 1938. Al finalizar la guerra, fue detenido por los franquistas en Alicante, siendo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Logró escapar haciéndose pasar por menor de edad y se escondió en San Andrés de Rabanedo. Posteriormente contactó con la resistencia, siendo detenido el 12 de agosto de 1947. Estuvo preso hasta enero de 1948. En 1959 se marchó a Francia, residiendo en Marignane. Regresó en 1977, militando en León. MARCO NADAL, Enrique. Anarquista, nació en Valencia el 13 de noviembre de 1913. Militante del ramo ferroviario, trabajó desde los 13 años. En 1930 ingresó en la CNT. Combatió en la Columna de Hierro y fue oficial jefe de información y cartografía del Estado mayor de la 215ª Brigada mixta del Ejército Popular. Detenido por los franquistas en Alicante al final de la guerra, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). A los cuatro meses logró pasar a Francia en compañía de Salas y Génesis López con avales falsificados. En Perpiñán fue detenido por la gendarmería francesa e internado en el campo de Saint Cyprien, de donde salió enrolado en el 23º Regimiento de voluntarios extranjeros. Formó en la primera división francesa libre y combatió contra los nazis en África y Francia. En enero de 1945 fue apresado por los alemanes, siendo llevado al campo de Langwasser, de donde salió meses después. En mayo de 1946 cruza la frontera y se presenta en Madrid, siendo elegido para encabezar el CN clandestino, desarrollando una intensa labor dirigida a reforzar la ANFD y la unión de todos los antifranquistas. En abril-mayo de 1947 fue detenido cuando viajaba de Madrid a Barcelona. El 5 de febrero de 1949 fue condenado a muerte en consejo de guerra celebrado en Ocaña (Toledo). La pena le fue conmutada por la de 30 años, pasando más de 17 en la cárcel. Asiduo conferenciante en sus últimos años, falleció en Torrente (Valencia) el 13 de noviembre de 1994. MARTÍNEZ DEL HOYO, Sebastián. Anarquista, nació en Madrid en enero de 1918. Al comenzar a trabajar como botones en una sastrería, se afilió a la CNT y en las Juventudes Libertarias (JJLL) en 1932. Deportado en el Buenos Aires tras la sublevación de Figols. Hizo la guerra en la Columna del Rosal, hasta su nombramiento como secretario de las JJLL del Centro en 1937. Comisario de propaganda de la 98ª Brigada Mixta. Detenido por los franquistas en Alicante al final de la guerra, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). En noviembre de 1939 se fugó con avales falsos, estableciéndose en Sevilla. Poco después se marchó a Madrid, siendo detenido en 1940 acusado de espionaje. Puesto al poco tiempo en libertad, fue de nuevo detenido en 1942, 1944, 1945 y 1946, fecha en la que ostentaba la secretaría del CP de FIJL. Liberado a fines de 1947, a comienzos de 1948 se hace cargo de la secretaría de la CNT del Centro. Tras la frustrada fuga confederal de Ocaña (Toledo) se marcha a Francia, militando primero en la Agrupación confederal de París y, más tarde, en las Comunidades de Trabajo, trabajando en una cooperativa de carpintería. En 1966 se acercó de nuevo a sus antiguos compañeros. Muerto Franco, ocupó los puestos de secretario y tesorero de las Agrupaciones Confederales de la CNT de España en Francia, y en 1996 el de secretario de la Agrupación de París. Falleció en Bobigny el 17 de agosto de 1999. MILLERA, José. Anarquista de Albalate de Cinca (Huesca). Miembro de la CNT. Detenido por los franquistas al final de la guerra, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), siendo asesinado al poco tiempo. MOLINA VÁZQUEZ, Antonio. Anarquista onubense. Al inicio de la guerra se trasladó combatiendo desde Huelva a Madrid, donde mandará una división del Ejército Popular de la República en la batalla del Jarama. Detenido por los franquistas al final de la guerra, pasó por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). A mediados de 1939 fue trasladado a Madrid en la llamada “expedición de los 101”, siendo torturado en la comisaría de la calle Almagro y más tarde en un local de la calle Alcalá. Condenado a muerte, posteriormente le fue conmutada la pena. MORENO TOLEDO, Antonio. Anarquista, nacido en 1896. Sindicalista, militó en la regional Centro de la CNT, ramo de gas y electricidad, representando a este sindicato en el congreso confederal de 1931. Miembro del Comité Nacional de la CNT, el 18 de julio de 1936 desempeñaba accidentalmente la secretaría, ya que Antona se encontraba en la Modelo madrileña como consecuencia de la huelga de la construcción. En nombre de la Confederación, aquel día, se dirigió a todos los sindicatos desde los micrófonos de Unión Radio llamando a la huelga general revolucionaria. Al final de la guerra fue detenido en Alicante, pasando por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Trasladado a Madrid, fue condenado a muerte, pena que le sería posteriormente conmutada. Salió en libertad provisional en 1945. Miembro del Comité Nacional de la CNT en la clandestinidad, en 1954 se exilió en Francia, siendo confinado en Córcega por el general De Gaulle en 1960. Regresó a España en los años 70, ayudando a la reorganización del movimiento libertario. Falleció en Madrid el 11 de agosto de 1978. MUÑOZ SUAY, Ricardo. Comunista, nació en Valencia el 18 de agosto de 1917. Dirigente de la JSU antes de la guerra. Secretario General de la Unión Federal de Estudiantes Hispanos (U.F.E.H.). Detenido al final de la guerra en el puerto de Alicante, estuvo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). En 1946, fue detenido y encarcelado durante dos años y medio. Director de cine, productor y guionista. En los años cincuenta, Muñoz Suay inició una infatigable labor como ayudante de dirección, escritor cinematográfico, productor y relaciones públicas de UNINCI, una productora legalmente constituida que en realidad estaba “gestionada” por la cúpula del Partido Comunista de España. En 1962 abandonó el PCE. Fue miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, así como de numerosos jurados internacionales en festivales como los de Venecia, Bérgamo, San Sebastián y Valencia. También colaboró en medios especializados en cine como Cuadernos del Norte, Cahiers de la Cinematheque, Cahiers du Cinéma, Fotogramas y Destino. NAVARRO ARNALDA, Jesús. Anarquista, nació en Gurrea de Gállego (Huesca) en 1914. Unido en Valencia por lo civil con Marina Laguarta Ligorred, libertaria. Afiliado a la CNT, fue detenido en 1934. Durante la guerra se incorporó a la División Ortiz del Ejército Popular, formando parte de un grupo guerrillero al mando de Cayetano Continente. Detenido por los franquistas, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Se fugó de éste con cinco compañeros, dirigiéndose a la zona de Aragón, donde recuperaron un depósito de armas. Muerto el 18 de mayo de 1939 en un enfrentamiento con la guardia civil en La Paul (Huesca), cuando se dirigían a la frontera francesa. OBAC PUYOL, Valentín. Anarquista, nació en Monzón (Huesca) el 14 de febrero de 1908. Empezó a trabajar con 11 años. Como aprendiz de herrero. En 1923 se marcha a Francia, trabajando en una fontanería y en la construcción. En 1924 muere su padre, regresando a Monzón. Posteriormente se marcha a Barcelona, trabajando en las obras de la Exposición Universal de 1929. En 1931-32 cursa bachillerato, lo que le permite trabajar como maestro. Posteriormente trabaja en una oficina de hacienda y saca una oposición a secretario de Ayuntamiento que le lleva a Binaced (Huesca). Iniciada la guerra del 36 encabeza la Junta del pueblo y ayuda en la administración de la colectividad agrícola. Meses más tarde pasa a Barcelona, trabajando en Solidaridad Obrera hasta diciembre de 1937, fecha en la que se enrola en la 25ª División del Ejército Popular, con residencia en Cheste y Villar del Arzobispo. Detenido en Alicante, pasó por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante), así como por la prisión de Orihuela. Liberado en mayo de 1940, se asentó en Barcelona. Denunciado, es encerrado en Barcelona y Huesca durante más de un año. En diciembre de 1945 es puesto en libertad, trabajando como albañil. En mayo de 1949 pasa clandestinamente a Francia, marchándose a fines de 1951 a Brasil, donde rehace su vida gracias a sus conocimientos de la construcción. OLMEDO TOMILLERO, Manuel. Anarquista, nació en Carmona (Sevilla) el 20 de abril de 1920. De familia libertaria, se afilió a la CNT con once años. Miembro de la FAI desde 1936. Huido de Carmona, en agosto de 1936 se enroló en el batallón Torres, con el que combatío en Extremadura y Centro, y más tarde en la columna Espartacus del Ejército Popular hasta el final de la guerra. Detenido por los franquistas, pasó por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante) ante de volver a Carmona. En 1940 fue declarado desafecto al régimen y enviado a un batallón disciplinario en Tetuán (África) hasta 1943 y a un regimiento de infantería destinado en los Pirineos hasta junio de 1946. Retornó a Carmona y más tarde se trasladó a Madrid, militando en el sindicato del transporte y en la FAI. Miembro del secretariado de la AIT entre 1980 y 1988, viajando mucho por el mundo en cumplimiento de sus funciones. Colaboró en diversas publicaciones como CNT, Cenit, Combate Sindicalista o Tierra y Libertad. Falleció en Madrid el 24 de octubre de 1999. ORTEGA, Juan. Anarquista, detenido al final de la guerra en Alicante, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Según testimonio de Eduardo de Guzmán, fue uno de los presos trasladados a Madrid en la llamada “expedición de los 101”. Sometido a torturas en la comisaría de la calle Almagro y en un local de la calle Alcalá, fue fusilado por los franquistas. PACHÓN NÚÑEZ, Olegario “Extremeño”. Anarquista, nació en Bienvenida (Badajoz) el año 1907. Ingresó en la CNT en plena adolescencia, y en ella encuentra una vía propicia para sus inquietudes. Cuenta que “intervino en todas las luchas sociales de Extremadura” de su juventud, y fue detenido y encarcelado en las prisiones de Badajoz, y más tarde en la de Burgos. Cuando estalla la sublevación militar-fascista, estuvo en primera línea, y por mandato de la CNT forma en su tierra el Batallón “Pío Sopena” del que será Comandante Jefe. Luego le será confiado el mando de la 91ª Brigada mixta, y poco antes de la derrota es nombrado Jefe de la 37 División. Prisionero enAlicante, es conducido al siniestro campo de Albatera, hasta que es trasladado a la prisión provisional de Porta Coeli. Se evadió en enero1940, y llega a Francia donde se enrola en el “maquis” francés, tras pasar por el campo de Argelès, Sepfonds y trabajar como leñador. Estafeta del grupo dirigido por Francisco Ponzán. Después de la Liberación fue uno de los organizadores de la Regional cenetista en el exilio. Realizó dos excursiones clandestinas a España, en 1946, y en 1957, en ambos casos con el objetivo de reconstruir la organización. Ha escrito unos orgullosos Recuerdos y consideraciones de los tiempos heroicos, en una edición propia (Barcelona, 1979) subtituladaTestimonio de un extremeño. Falleció en 1982. PALLAROLS XIRGÚ, Esteban. Anarquista, nació en Manlleu en 1900, si bien otras fuentes citan Vich como lugar de nacimiento. Ferroviario, con la dictadura de Primo de Rivera se marchó a Cuba, donde constituyó un grupo anarquista. Perseguido por el dictador Machado, se echó al monte. Expulsado de Cuba, en 1931 regresó a España. Al comienzo de la guerra del 36 se marchó a Manlleu, colaborando activamente en la organización de colectividades. Tras los sucesos de Barcelona, se fue a Valencia, incorporándose al Comité peninsular de la FIJL, con Miró como secretario general. Tres meses más tarde se fue a las colectivizaciones de Liria, donde permanecerá hasta el final de la guerra. Detenido, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Al salir realizó un ímprobo trabajo al frente del primer CN clandestino de CNT (Junta Nacional del Movimiento Libertario), centrada en la ayuda a los represaliados y reorganización de la CNT. Detenido en febrero de 1940, fue tortura y condenado a en 1941 a 18 años de cárcel. Juzgado de nuevo en Girona, fue condenado a muerte. Fusilado en julio de 1943 en el campo de la Bota de Barcelona, si bien otras fuentes señalan 1946. PAULET GARCÍA, Antonio. Anarquista. Natural y vecino de Madrid. Ebanista de 35 años, afiliado a la CNT. Miembro de las Milicias de Vigilancia de Retaguardia destinado en el Comité Provincial de Investigación Pública (Bellas Artes y Fomento). Detenido por los franquistas al finalizar la guerra en Alicante, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Trasladado a Madrid en la llamada “expedición de los 101”, fue torturado en la comisaría de la calle Almagro y en una casa de la calle Alcalá. Preso en la cárcel madrileña de Porlier, fue fusilado el 31 de agosto de 1940, junto a nueve personas más, en las tapias del cementerio del Este, en Madrid. PENIDO IGLESIAS, José. Anarquista de Santiago de Compostela (A Coruña). Comandante del Batallón 219 (Galicia) en el frente de Asturias, participando en la batalla de Mazuco. También mando la 183 Brigada del Ejército Popular. Al finalizar la guerra, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), según testimonio de Sixto Agudo en sus Memorias. En 1945 asiste al pleno regional del Norte en Baracaldo, en representación del Comité Nacional de la CNT. En marzo de 1946 participa en el Pleno nacional de la CNT, como secretario de la CNT asturiana, siendo nombrado delegado general en el exterior. En diciembre de 1947 en el Pleno tolesano presentó una ponencia sobre relaciones con UGT. En 1948 aceptó las tesis sobre la restauración monárquica, siendo tildado como anarcomonárquico. Colaboró en Acción y en CNT de México. PÉREZ FELIU, Manuel. Anarquista valenciano. En 1932 fue detenido y deportado a Villa Cisneros. Militante de la CNT levantina en 1934-35. En 1936 fue uno de los jefes de la guardia popular antifascista en Valencia. Alcalde de Valencia en 1938 en sustitución de Torres y con carácter definitivo en 1939. Detenido al final de la guerra fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Reconocido, fue encarcelado en Valencia y posteriormente fusilado. PÉREZ FERNÁNDEZ, Manuel. Anarquista, nació en Osuna (Sevilla) el 27 de agosto de 1887. A principios del siglo XX estaba en Brasil. Carpintero de oficio, participó en las luchas sociales de la época y se hizo anarquista. En 1918 era secretario de Alianza dos Trabalhadores y redactor de la revista Espartacus. Fue expulsado de Brasil en 1919. A su llegada a España fue encarcelado, quedando en libertad en enero de 1920. Hasta la dictadura de Primo de Rivera actuó en Sevilla, en la redacción de Solidaridad Obrera y como contador del CN de la CNT trasladado a la capital andaluza en el verano de 1923. Desterrado en 1924, vivió en Portugal y Francia. En 1928 retornó a España y, de nuevo en Sevilla, trabajó en las obras de la Exposición iberoamericana. Definitivamente en España desde 1931, se dedicó a la reorganización de los sindicatos cenetistas en diversos lugares: San Sebastián, Canarias, Zaragoza, Cádiz y Barcelona. Cuando estalló la sublevación militar de 1936, logró salir de Mallorca. Hasta la derrota perteneció a diversos organismos confederales y dirigió el periódicoRuta. Detenido por los franquistas, estuvo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante) y posteriormente en prisión, siendo liberado en 1941 por las presiones del consulado brasileño. Se asentó en Río de Janeiro donde continuó con la defensa de sus ideales. Dejó su testimonio en: 30 años de lucha. Mi actuación como militante de la CNT y anarquista español, mecanografiado, Río de Janeiro, 1951. Falleció en Río de Janeiro el 16 de junio de 1964. PLAZA, Aselo. Anarquista, vecino de Madrid. A comienzos de 1939 fue nombrado redactor-jefe del CNT madrileño. Detenido por los franquistas, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante), donde formó grupo con Eduardo de Guzmán y otros. Fue trasladado por la policía a Madrid en un coche junto a Gómez Osorio. Estuvo preso en la cárcel de Toreno, en Madrid. Autor de La salvación revolucionaria de España. POEYMIRAU ROCHINA, Narciso. Anarquista, natural de Pedralba (Valencia). Labrador acomodado. Por la noche recorría los campos organizando a los campesinos. Iniciada la guerra estuvo al frente de las colectividades de Pedralba. Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Encerrado en una jaula, fue fusilado en Paterna (Valencia) el 6 de abril de 1940. Colaboró en Fragua Social. PUERTA, Germán. Anarquista, vecino de Madrid. Durante la guerra formó parte del comité local de la FAI. Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Trasladado a Madrid en la llamada “expedición de los 101”, fue torturado en la comisaría de Almagro, 36 y en una casa de la calle Alcalá. Condenado a muerte, pasó largos años en prisión tras serle conmutada la pena (cárcel de Toreno…). PUEYO GARASA, Gregorio “Cristo”. Nació en Luna el año 1914. Casado. Labrador. Miembro del Sindicato de Oficios Varios de la CNT. Al inicio de la guerra del 36 se escondió cerca de la ermita de Santa Quiteria, entre las localidades de Sierra Estronad y Santa Eulalia de Gállego, hasta que pasó a zona republicana. En 1939 fue detenido por los franquistas en la sierra de Espadán, siendo internado en los campos de concentración de Albatera y Betera. Al salir en libertad condicional regresó a Luna, colaborando con los guerrilleros entre octubre de 1944 y diciembre de 1945. Detenido, fue condenado a doce años de cárcel. PUYOL SAYAL, Francisco. También figura como Francisco Puyal Llansá. Confederal de Esplús (Huesca). Casado. Agricultor de 30 años. Miembro del Comité Local de CNT en Esplús. El 1 de julio de 1939 fue fusilado por los franquistas en el campo de concentración de Albatera (Alicante). PUZO CAVERO, Mariano. Anarquista, nació en Naval (Somontano) el año 1916. Hermano de Antonio y Gaspar, fusilados por los franquistas. Miembro de los Grupos de Infiltración y Sabotaje de la 28ª División del Ejército Popular. Detenido al finalizar la guerra, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), huyendo de éste como Melquiades Cabrera. Tras pasar a Francia, fue internado en Saint Cyprien y Bram. Regresó a España, siendo de nuevo detenido. Estuvo preso en Barcelona entre febrero y noviembre de 1945 como Ramon Rius. Cruzó de nuevo la frontera, ganándose la vida en un quiosco ubicado al pie del Castellet de Perpinyá. Colaboró con la Comisión de Defensa del MLE-CNT, perdiendo en la masía Tartàs el antebrazo izquierdo por la explosión de una piña americana al intentar arrojarla por una ventana tras comprobar que se había desprendido la anilla de seguridad. Falleció en Perpinyá el año 1978. RALUY SANMARTÍN, Joaquín. Anarquista, nació en Esplús (Huesca) el año 1913. En ostubre de 1934 participó en la sublevación en León, desde el aeródromo. Durante la guerra del 36 fue comisario de la 127ª Brigada del Ejército Popular. Detenido por los franquistas al final de la guerra, pasó por el campo de concentración de Albatera (Alicante) y la prisión de Porta Coeli. Trasladado a la cárcel de Huesca, en agosto de 1940 fue condenado a muerte. En junio de 1944 se escapó, marchando a Francia, vía Barcelona. Trabajó en una colectividad en la construcción en Toulouse. Secretario administrativo del SIA durante diecinueve años. Falleció en Pechbonieu (Francia) el 3 de junio de 1996. REQUENA MONTALAR, José. Anarquista, nació en Albuixea en 1912. Albañil. Miembro del Comité provincial de las Juventudes Libertarias (JJLL) de Valencia en 1936. Miembro del CR de la CNT durante la guerra. Detenido por los franquistas, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), de donde pasó a la cárcel de Valencia. RUEDA PÉREZ, Jacinto. Anarquista, nació en Villavicencio de los Caballeros (Valladolid) el 26 de julo de 1912. Detenido en Cistierna a raíz de los sucesos de diciembre de 1933; posteriormente desarrolla una gran labor en el Ateneo y JJLL de Fabero, así como en el sindicato minero. Destacó en los sucesos revolucionarios de octubre de 1934. El 21 de julio de 1936 fue interceptado por los sublevados cerca de Cacabelos (León), logrando huir por el campo. En febrero de 1937 asistió al pleno de la FIJL, celebrado en Valencia, en representación de Asturias, siendo nombrado en mayo de 1937 encargado de propaganda en el comité interregional juvenil del Norte y en febrero de 1938, secretario de administración (o de propaganda, según fuentes) con residencia en la capital levantina, participando durante todo este tiempo en numerosos actos de propaganda y mítines. Terminada la guerra fue detenido por los franquistas e internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), de donde salió con documentación falsa. Se refugia en Santander, siendo detenido y pasando dos años en prisión. Al salir se asienta en Villarrubinas (León), incorporándose a la CNT clandestina de León. Abrió una gestoría que sirve de centro de enlace hasta su detención en 1945. Al poco tiempo es liberado, siendo detenido de nuevo a los dos meses. Encarcelado en Puerta Castillo es hospitalizado en varias ocasiones debido a las torturas a las que es sometido. Murió el 22 de octubre de 1947 en León, poco antes de ser juzgado. SÁNCHEZ FERNÁNDEZ, Heliodoro. Anarquista, nació en Molinicos de la Sierra (Albacete) el 15 de abril de 1909. Desde los siete años trabaja de pastor, maderero, segador, vendimiador y peón de la construcción. Con dieciséis años se traslada a Sagunto, trabajando en Altos Hornos. En 1928 ingresa en la CNT, asistiendo en representación del Puerto de Sagunto a distintos plenos y congresos de la CNT. La sublevación de julio del 36 le sorprendió en Incastillo (Zaragoza), marchándose a Valencia. Combatió un tiempo en la Columna de Hierro. Más tarde trabajó en la industria de guerra. Detenido en Alicante al acabar la guerra, pasó por los campos y cárceles de Alicante, Albatera y Porta Coeli. Liberado, actuó en la clandestinidad hasta su detención en 1944. Condenado a diez años de cárcel, estuvo preso en Zaragoza. Al salir, se incorporó de nuevo a la CNT, siendo detenido en marzo de 1950 en Valencia. En mayo de 1950 pasó a Francia. Se asentó en Toulouse. En 1969 fue expulsado de la CNT. Falleció en Portet (Francia) el 29 de mayo de 1988. SÁNCHEZ NIETO, Tomás. Anarquista, nació en Madrid el 16 de noviembre de 1911. Miembro de la CNT y dela FAI en la regional Centro. Luchó en la 14ª División del Ejército Popular de la República, al mando de Cipriano Mera. En 1938 era comisario de compañía. Detenido por los franquistas, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Según testimonio de su hija fue fusilado en aquel lugar en 1939 y enterrado en una fosa en el propio campo. SANDOVAL CABRERIZO, Felipe “Doctor Muñiz”. Anarquista, nació el 26 de mayo de 1886 en el barrio de las Injurias en Madrid. Fue albañil, ayuda de cámara de una noble familia de París, atracador, anarquista, espía y delator. Dirigente de la temida checa anarquista, centro policial instalado en el Cinema Europa del barrio de Cuatro Caminos, ocupó portadas de los periódicos de la época. Tras la guerra fue internado en el campo de concentración de Albatera y trasladado a Madrid la madrugada del 16 de junio de 1939 en la conocida como “expedición de los 101”. Torturado salvajemente en la comisaría de la calle Almagro de Madrid, se suicidó el 6 de julio, “inducido” por sus compañeros detenidos, según señala Eduardo de Guzmán en su libro Nosotros los asesinos, a fin de evitar que continuara colaborando con la policía. El honor de las injurias, largometraje documental dirigido por el pintor y escritor Carlos García Alix (León, 1957), rescata la figura de este hombre, convertido en toda una leyenda de la época. SANTALIESTRA FIERRO, Cándido. Anarquista, natural de Costeán (Huesca). Labrador de 30 años, adscrito a la CNT. Detenido al final de la guerra estuvo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). En agosto de 1939 fue trasladado a la cárcel de Barbastro (Huesca) y más tarde a la de Huesca. Condenado a muerte, fue ejecutado en Barbastro el 27 de marzo de 1940. SERRANO. Anarquista y tipógrafo madrileño. Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en los en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante), según reseña Eduardo de Guzmán en El año de la victoria. Testimonio de los campos de concentración franquistas. SERRANO AYUSO, Ambrosio. Anarquista, nació en Almodóvar del Pinar (Cuenca) en 1902. Activo militante de la CNT, combatió durante la guerra en la Columna de Hierro. Detenido al final de la guerra, estuvo internado en Albatera (Alicante), campo del que consiguió fugarse. Detenido en la guerrilla, fue fusilado en la Malvarrosa (Valencia). TARROC LLACERA, Manuel. Anarquista de Esplús (Huesca). Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), siendo fusilado en este lugar el 1 de julio de 1939. Tenía 31 años. TORROC LLACERA, Manuel. Anarquista de Esplús (Huesca). Detenido por los franquistas al final de la guerra, estuvo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante), siendo fusilado en este lugar el 1 de julio de 1939. Tenía 31 años. TRENC, Manuel. Anarquista de Alcampel (Huesca). Detenido por los franquistas, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Condenado a muerte en Huesca, salvó la vida por una pariente monja. Juzgado de nuevo fue condenado a cadena perpetua, pasando doce años preso en San Miguel de los Reyes (Valencia). TRIGO, Fernando. Anarquista, miembro del Sindicato de Sanidad de la CNT. Practicante de profesión, estuvo durante la guerra en una unidad de la Cruz Roja. Detenido por los franquistas al final de la guerra en Alicante, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante), según testimonio de Eduardo de Guzmán. VALLEJO SEBASTIÁN, Miguel. Anarquista, nació en Barcelona el 27 de julio de 1909. En enero de 1933 fue detenido en Zaragoza, donde era uno de los principales militantes del sindicato del metal. Secretario del Comité Regional de Aragón de la CNT. Al estallar la guerra pertenecía al Comité local de grupos anarquistas de defensa en Zaragoza. Combatió en la 25ª División del Ejército Popular y fue secretario de la regional Cenetista de Aragón durante la guerra. Detenido al final de la guerra, fue internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Condenado a muerte, le fue conmutada la pena por la de 20 años de cárcel. Liberado, organizó la regional aragonesa y mantuvo contactos con la guerrilla turolense. Más tarde se trasladó a Valencia, asumiendo en 1949 la secretaría general de la CNT clandestina. Perseguido por la policía se trasladó a Barcelona y en 1952 pasó a Francia. Falleció en Toulouse (Francia) el 4 de marzo de 1962. VICENTE ESTEBA, Sebastián. Anarquista de Alcorisa (Teruel). Jefe de la 118 brigada de la 25ª División del Ejército Popular. Al final de la guerra fue detenido en Alicante siendo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Logró salir a tiros acompañado de Carod y Castán, alcanzando la frontera gala. En 1939 aparece en el campo de St. Cyprien. VILLAR MINGO, Manuel. Anarquista, nació en Pradoluengo (Burgos) el 24 de diciembre de 1904. Emigró con su familia a la Argentina, asistiendo allí a la escuela y a un centro técnico. Deportado en 1932, regresó clandestinamente y fue de nuevo deportado de Argentina en 1932. En 1933 aparece en España al lado de Abad de Santillán. Dirige en Barcelona Solidaridad Obrera y acaba en la cárcel. Favoreció el voto en las elecciones de 1936. Durante la guerra estuvo en el Comité central de abastos catalán por la FAI. Detenido al final de la guerra, estuvo internado en los campos de concentración de Los Almendros y Albatera (Alicante). Liberado meses más tarde, fue de nuevo detenido y condenado a muerte en Valencia, pena que le sería conmutada. Excarcelado en 1946, asume la secretaría de la CN de la CNT clandestina. En noviembre de 1947 fue detenido, siendo condenado a 25 años de presidio. En 1960 marcho a Argentina llamado por Abad de Santillán con quien colaboró en diversas obras. Director de CNT y Fragua Social. Falleció en Buenos Aires el 29 de octubre de 1972. VIU CABRERO, Antonio. Anarquista, natural de Costeán (Huesca). Labrador de 27 años, afecto a la CNT. Al final de la guerra fue detenido por los franquistas, siendo internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Trasladado a Barbastro (Huesca) y posteriormente a Huesca fue condenado a muerte, siendo ejecutado el 27 de marzo de 1940 en Barbastro. ZUERAS MIRALBES, José. Anarquista, natural de Esplús (Huesca). Pastor de 38 años. Miembro del comité local de la CNT. Delegado de ganadería en el Comité Revolucionario de Esplús. Detenido al final de la guerra, estuvo internado un tiempo en el campo de concentración de Albatera (Alicante). Al salir regresó a su pueblo, siendo ahorcado por los franquistas en 1940 en Esplús. |
Listado provisional de prisioneros del campo de Albatera
Posted on 10:35 by Librepensador Acrata
CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE HORTA (Memoria Histórica)
Posted on 5:24 by Librepensador Acrata
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Edificio de Levante del Campo de Concentración de Horta * |
* El edificio de Levante que había en lo que hoy día es el Campus de Mundet, fue utilizado como campo de concentración por el ejército del general Franco al finalizar la Guerra Civil. Aunque se anunció su cierre en enero de 1940, se mantuvo en funcionamiento hasta el mes de abril. El libro de Aram Monfort, Barcelona 1939: El campo de concentración de Horta "intenta responder interrogantes fundamentales en torno a la ocupación y represión militar ejercida durante el primer año de posguerra »
Fotos del documento de la UAB |
Foto del documento de la UAB |
Foto del documento de la UAB |
Foto del documento de la UAB |
Garita de vigilancia - foto del documento de la UAB |
Grupo de hombres mirándose de lejos el edificio principal del Campo de Concentración de Horta años 40 |
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El edificio de Levante en la actualidad |
Uno de los episodios más desconocidos para los habitantes de Horta, entre los que me incluyo, fue el establecimiento durante los años 1938-1940 de un campo de concentración de prisioneros en los terreno de lo que ahora son las Llars Mundet de la Vall d'Hebron.
En los edificios en construcción de la nueva Casa de la Caridad en Horta, los vencedores construyeron uno de los campos de concentración de prisioneros con mayor capacidad de toda Cataluña.
Existen escasos documentos gráficos del campo, dado que el propio Franco, que ya había aprendido la lección de lo que había sucedido con las fotos de los campos de exterminio nazis, dio la orden expresa de no hacer fotografías de los centros en cuestión a fin que no quedaran testigos gráficos de la represión.
Breve historia del Campo.
El campo de Concentración de Horta fue inaugurado él día que las tropas franquistas culminaron la ocupación de Cataluña. Todo esto ocurría al mismo tiempo que en Roma moría el papa Pío XI ..
Estaba instalado en los pabellones de Poniente y Levante de la nueva Casa de la Caridad en construcción de Horta, en el mismo lugar que ahora ocupan los Hogares Mundet en el Valle de Hebrón. Eran dos grandes edificios en construcción rodeados por una gran alambrada, alguna garita de vigilancia, un buen abastecimiento de agua y sobre todo una buena comunicación con el centro de Barcelona a través de lo que ahora es la Ronda de Dalt.
También se comunicaba con las comarcas del interior a través de las carreteras de Sant Cugat (la Arrabassada) y Cerdanyola del Vallès (Carretera del Forat del Vent).
El pabellón de Levante (23.000 metros cuadrados), servía para retener a los prisioneros mientras que el de Poniente (5.000 metros cuadrados) se utilizaba de almacén.
En lo referente al número de retenidos, simplemente apuntar que el 15 de abril de 1939, momento en que el campo estaba a pleno rendimiento - coincidiendo con el envío de 3600 hombres a BBTT 168, 169,170 y 171 destinados a Oviedo, Vizcaya , Huelva y Teruel, respectivamente - de todos los recién gestionados directamente por la ICCP era, de largo, el que tenía más capacidad: 15.000 hombres.
Al finalizar la guerra y con una cierta restauración de la normalidad - marcada por la desaparición de la Jefatura de Servicio de Ocupación de la ciudad y la progresiva recuperación de las competencia por parte del Gobierno Militar y del Gobierno Civil de la provincia, el verano de ll'any de la Victoria - el campo de Horta evolucionó de recinto clasificador a centro de recepción de prisioneros y encartados para su posterior distribución en BBTT. Esta nueva función, a pesar la de larga existencia de los campo - hasta finales de 1940, Huerta cedió parte de su protagonismo a otros campos de concentración catalanes (Reus, Figueres y Cervera).
La relación entre el campo de Horta y los penaltis barceloneses fue directo y constante en las dos direcciones. Así la Modelo organizó diferentes envíos de retenidos hacia el campo de concentración.Asimismo, y muy a pesar de los prisioneros clasificados desfavorablemente en el Campo de Horta, no tenían porque ser enviados siempre a la misma cárcel barcelonesa.
Si desea tener acceso a un estudio muy cuidadoso y bien documentado sobre los campos de concentración en Barcelona, sólo hay que hacer clic sobre el link que os incluyo, que no es más que el acceso directo a un estudio que la Universidad Autónoma hizo al respecto y que por su extensión nos es imposible reproducir (más de doscientas páginas):
Si desea tener acceso a un estudio muy cuidadoso y bien documentado sobre los campos de concentración en Barcelona, sólo hay que hacer clic sobre el link que os incluyo, que no es más que el acceso directo a un estudio que la Universidad Autónoma hizo al respecto y que por su extensión nos es imposible reproducir (más de doscientas páginas):
La existencia del Campo de concentración de Horta ha sido objeto de estudio por el escritor Aram Monfort quien escribió el libro titulado " Barcelona 1939. El campo de concentración de Horta ", cuyo contenido es suficientemente elocuente y esclarecedor y pone de manifiesto una parte de la Memoria Historia que hasta hace poco se mantuvo en el oscuridad del olvido forzado ..
En la solapa del libro podemos leer al respecto:
" El 26 de enero de 1939 el ejército de Franco ocupaba Barcelona. Comenzaba así un periodo de represión fría, sistemática y organizada, que tuvo uno de sus primeros escalones en el establecimiento de una serie de campos donde se concentraban los prisioneros de guerra con el fin de clasificarlos por su grado de adhesión al nuevo régimen y decidir su destino, que podía ser el regreso a casa pero también la prisión o el envío a los batallones de trabajadores forzados.
En la ciudad de Barcelona, y hasta la primavera de 1940, funcionó el campo de concentración de prisioneros de Horta, establecido en los pabellones inacabados de la Casa de Caridad y donde se llegaron a amontonar miles de prisioneros en precarias condiciones de vida. A partir de un importante conocimiento de fuentes militares hasta ahora inéditas, este libro perfila con minuciosidad el funcionamiento logístico de la represión franquista en la Barcelona de la inmediata posguerra, explicando cómo fue ocupada la ciudad, mostrando cómo implantarlas se ella el Nuevo Estado, reconstruyendo la historia del campo de concentración de Horta y señalando la relación de este recinto concentracionario con las diferentes cárceles de la ciudad (la Modelo, y las prisiones habilitadas de San Elías, el Cáñamo y el Palacio de las Misiones).
De este modo, el libro se sitúa en el cruce de la voluntad de recuperación de la memoria democrática y la necesidad de dotarla de conocimientos históricos rigurosos sobre el alcance de la represión política, social y cultural que inició un largo tiempo de silencio.
Finalmente necesitamos reproducir por ilustrativo al tema tratado, el testimonio personal del anarquista Manel Aisa Pàmpols (Publicado en la revista Enciclopédico Noticiario - Ateneo Enciclopédico Popular-n 33 diciembre de 2007), sobre la liberación de unos compañeros prisioneros en el Campo de Concentración de Horta.
... ......... Sólo se podía Trabajo en la ilegalidad Mientras preparaban en Barcelona las fuga de los Compañeros presos en el campo de concentración de Horta y en la fábrica de Cáñamo de Pueblo Nuevo.
Después del primer actora de expropiaciones se resolvió el problema de alojamiento en el barrio de Horta.También este grupo conecto con un impresor de la calle del Carmen, Mario Marcelo Goyeneche Otro de los colaboradoras del grupo fué el grabador Manuel Bent Beltrán que se pusó a falsificar sellos y Cuno de la Jefatura de Falange Española del Distrito IX, de la Tenencia de Alcalde, del campo de concentración de Horta y de la Guardia Civil.
Con estos documentos pudieron liberar a Rafael Gómez Talón hermano de Salvador que se encontraba en el campo de Horta. Cuando se descubrió la falsedad de los documentos, los falangistas tomaron suspensión precauciones, así que al poco tiempo hubo un enfrentamiento entre soldados y los falsos soldados Donde resultaron muertos un soldado de infantería y herido de Gravedad un sargento del Mismo cuerpo.
A partir de eses Hechos cambiaron los Métodos de trasladar de presos entre Horta y la Modelo de Barcelona .....
Para quien esté interesado en escuchar algunos testimonios de prisioneros, entre los que está la de algunos de los del Campo de Concentración de Horta, haga clic sobre el link que sigue.
El Campo de la Bota
Posted on 4:33 by Librepensador Acrata
ANÁLISIS DE LOS JUICIOS HECHOS A DIRIGENTES REVOLUCIONARIOS y fusilados.
A. Dirigentes destacados del periodo revolucionario. En cuanto a las personas más significadas del periodo 36-39 como dirigentes del comité revolucionario, en quedaron pocas en la ciudad. Algunos de estos dirigentes fueron fusilados y de ellos hablaremos posteriormente, mientras los otros eran gente que no pudieron escapar pero que, no teniendo delitos de sangre, no esperaban lo que les caería encima. Así, la persona que cumplió una condena de prisión más larga fue Amadeo Alabart Jubany. Acusado de ser de CNT y de Juventudes Libertarias, llegó a presidente de éstas, asaltó varias tiendas y llevó presos derechistas en lugares donde luego serían asesinados. Es condenado a muerte y luego se le conmuta la pena a cadena perpetua. En 1952 pide el indulto, que no le es concedido, pero estando en la cárcel de Segovia, ese mismo año le dan la condicional. También de larga condena es el caso de Francisco Dedeu Catuellas. En 1946, todavía en la Cárcel 2a.Agrupación Colonias Penitenciarias de Montijo (Badajoz), se le deniega el indulto. Nacido en 1899 en Barcelona, vivía en C / Lirio. Fue condenado a 30 años, aunque parte del tribunal quería condenarlo a muerte. La Brigada Política Social lo detiene al cruzar la frontera según informe del 27 de septiembre de 1941. Pertenecía al Partido Sindicalista ya la CNT, siendo responsable de economía del comité y al Ayuntamiento.
Una de las personas no condenadas a muerte que recibió más cargos es Antonio Requena Agudo, acusado de matar a señores Lamarca (para quien trabajaba), Villa y también a Ramón Montañá y se le considera peligrosísimo. Detenido el 17 de junio de 39 a Combreny al intentar pasar a Francia y huido desde febrero del 39, fue condenado a reclusión perpetua. Estuvo a campo de Albatera, Tíjola, prisión de Olot, Barcelona, Carabanchel y Girona, y destacamentos de Blanes y Miralflores de la Sierra, entre 1939 y 1945. Pertenecía a una destacada familia de esquerresiii, uno de los miembros, Domingo Requena Castillo, fue fusilado.
El caso de Buenaventura Albó Ventura es otro de los que más se prolongó. En febrero del 40 lo encontramos en el Batallón de Trabajadores 167 de Madrid. El acusaron de estar en el piquete que mató Pedro Dalmau Bahía en Guadalmar (Ciudad Real) el 4 de diciembre del 38, según una delación. Ingresa en prisión de Valencia el 19 de marzo del 40 y es condenado a 15 años. Sale de la cárcel en mayo del 43 y el indulto en enero del 47. Ya en diciembre del 39 Francesc Miralles, como delegado de información de Falange, afirmaba que "era un elemento peligrosísimo para la Nueva España" y que llevó armas en octubre del 34. Era amigo de los líderes del comité, haciendo guardias y controles. Atacó edificios e imágenes religiosas, y fue en coches "destinados a dar paseos, por lo cual se cree que participan en varios asesinatos". En cambio, el informe municipal era totalmente diferente: según el ayuntamiento era "carente de alta determinaciones, ni ideología y se dejo convencer, frecuentando bares y cafés".
Otros también recibieron condenas duras, como Manel Pérez Blanch, acusado de ser dirigente del POUM, buscar armas por toda la ciudad y sacar las dentaduras postizas los asesinatos, por lo que se le condena a 20 años de prisión. Otros, como Bartolomé Pons, recibieron condena perpetua por ser fundadores del Sindicato El Radio de contramaestres en 1916, fue acusado en 1934 de matar a un obrero ardilla.
También hemos localizado otros juicios como los hechos a presidente del sindicato de ferroviarios y de metal de UGT en la comarca, y del conjunto del sindicato marxista en la comarca, los cuales cumplieron largas condenas y no recibieron ningún tipo de beneficio por su actuación moderadora reconocida en los juicios ante los "excesos revolucionarios". También algunos miembros de las fuerzas de izquierdas fueron juzgados al ser concejales en el Ayuntamiento. En concreto, he localizado, aparte de los fusilados Villa o Fernández, los casos de Carmen Bonamaisson, la única mujer concejala, Bartomeu Pedragosa, Ramón Ventura Dam, Josep Gurri Castene, y Joan Herraiz Martínez, todos ellos condenados a penas menores.
B.. Afuse aislados. Respecto éstos, he añadido a la lista que conocemos gracias al trabajo de Josep M. Solé y Sabatéviii, cuatro personas más, una de las cuales, Joan Manel Escrig, era de Les Franqueses, pero actuó en el comité de Granollers. Los otros fusilados que no habían sido registrados son Miguel Sarabia Robles, Josep Ribas Mayoral y Domingo Requena Castillo, de los cuales facilito algunos datos.
El primero, Escrig, nacido en Les Franqueses, desde 1918 era de la CNT, muy activo y acusado de dirigir el ataque contra la guardia civil durante los hechos de octubre del 34 en Granollers. Miguel Sarabia, de 41 años era de La Galera (Granada), patrullero de la FAI, trabajó en la fábrica de guerra de Can Trullàs, y comentaba los bares que había matado gente de derechas, según los informes. En cuanto a José Ribas, del POUM, el informe afirma que se vanagloriaba de haber matado al duque de Solferino al inicio de la guerra en el cementerio. Y por último, Domingo Requena era de Lúcar, de familia de tradición anarquista, y trabajaba de albañil, afiliado desde 1928 a la CNT. Se le acusó de participar en la detención de Félix Gratacós a finales del 36, según la viuda y "confesó" (suponemos que bajo presión) que participó en asesinato de Montañá, Trullás y otros.
Aparte de éstos, dispongo de los datos extraídos de los juicios y las declaraciones que imputaban los otros fusilados:
ABARCA LÓPEZ, Gregori. Peón. Rebelde, jugador. De 30 años y de CNT.
AGON Malaret, Juan. De 1912, de Berga, vivía en c / Wilson, 83. Estaba en el Hospital militar de C / Tallers en febrero del 39. Haga guardias al comité, amenazó propietarios de Cardedeu y su esposa, Concepción Suess, lo acusó de matar 200 personas. Marchó a Francia enfermo y decidió volver a la España de Franco. El 9 de julio del 39 fue fusilado en el campo de la Bota.
HAGO GRATACÓS, Ricard. Molinero, nacido en Maçanet de Cabrenys en 1904. Estuvo en los campos de Albatera y Orihuela. Según Falange. era de la FAI, y voluntario en el frente, donde llegó a capitán. Era uno de los jefes del comité, con patrulla de cinco hombres a sus órdenes. Asesinó Roura, y Comas. En permiso, sacó del barco Uruguay JM Puntas y lo mató con otras cerca de Mataró. Dirigió la columna del Vallès y el 4 de junio del 40 fue sentenciado a muerte, y ejecutado en el Campo de la Bota el 10 de julio de 1940.
FERNANDEZ ZAPATA, José. Según Francesc Miralles, era presidente de Juventudes Libertarias. En octubre del 34 atacó la guardia civil. Hizo propaganda en febrero del 36 a favor del Frente Popular y julio asaltó el Ayuntamiento y atacó cuartel de artillería en San Andrés con la gente del comité, matando él algunos oficiales y volviendo con un camión cargado de armamento en la ciudad . Ordenó la quema de iglesias y creó la Columna del Vallès Oriental. Dirigió el asesinato de ocho campesinos en Centelles en febrero del 37. Condenado a muerte y ejecutado el 11 de marzo del 40.
FITÓ COSTA, Bartomeu. Uno de los líderes del Comité, el 32 entra en la CNT y el Ateneo Libertario dirigido por Valeri Mas (del cual era discípulo en palabras de Miralles) quien después fue consejero de la Generalitat. El 34 atacó el Cuartel de la Guardia Civil y en julio del 36 fue a casas de gente de derechas y llevó armas al Comité, quemó iglesias y el archivo de la propiedad. Fue sentenciado a muerte y ejecutado.
Gabaldà ARANA, Manel. De Barcelona, montador electricista, 39 años, Elisabets, 2. Dice que había sido sargento en Tercio extranjeros entre 1921 y 1927 y afiliado al Sindicato Libre hasta 1930 y llegó a teniente coronel, yendo con la expedición Bayo y el frente de Aragón (Tardienta). En 1937 fue nombrado al Batallón de Vigilancia y Control de Carreteras en Granollers, haciendo requisas y pasando gente en Francia a cambio de dinero. No tuvo actuaciones políticas ni militares. Amigo de Comorera y Aiguader, consejeros de la Generalitat. El 13 de abril es sentenciado a muerte, y ejecutado en el Campo de la Bota el 10 de mayo de 1939.
GONZALEZ RUIZ, Florentino. Acusado de crímenes diversos, fue uno de los interrogadores de Josep Vilardebó Uñó, quien fue muerto por los incontrolados. Tenía pistola que le dio el diputado de izquierdas por Barcelona Josep Grau y es acusado de hacer lista de personas a eliminar con Sebastián Grau. Fusilado 10 de julio de 1940.
GRADO MARCO, José. Hizo de juez del T. Revolucionario en Granollers ya Berga, donde fue dirigente de ERC, solicitando que JM Puntas fuera a declarar en Granollers, siendo luego asesinado por él mismo, según testigos. De Binéfar, 47 años, y alguacil. Ejecutado el 4 de julio del 39 y enterrado en cementerio del Sur-Oeste el 7 de julio del 39.
HERNÁNDEZ VERA, Sebastián. Afiliado a FAI hacía tiempo, iba con arma larga. Era uno de los que iba con la "auto Fantasma". Colaboraba con Espinal. Fusilado.
ROSAS RIERA, Julián. Proceso iniciado el 25 de junio del 40 cuando Juan Vendoiro desde Información de Falange hace informe diciendo que acababa de regresar del campo de concentración y era uno de los que iban en el coche Fantasma. Era del grupo de Haya, y otros, los cuales detuvieron el párroco de Palou y Vigas y los sres.Riera y Coll y verificaron la muerte de Cunillera. Considerado perillossíssim, el 17 de abril de 1941 se le notifica la condena a muerte y el 29 de mayo de 1941 es fusilado.
Sardá PAREDES, José. De JJ.LL, según Félix Barón le dio el tiro de gracia al Gral. Gay y Ramón Montañá. Voluntario a la Columna del Vallès. En los hechos de mayo se le requisa armas y bombas de mano. Vació de elementos litúrgicos las iglesias de Rulo y Marata. Nacido en 1919 en Granollers. Sentenciado a muerte y ejecutado.
SERRAS Colobrans, Esteve. Líder de izquierdas con Fernández, Espinalt y Vila, lideró el ataque de octubre del 34, y en febrero y julio del 36 en Gualba mató al conde de Solferino con "el Xato". En septiembre del 36 mató Esteve Trullàs y el sr. Vallbona. Mató el sr. Varón, según la viuda Elena Montañá Guasch, y con Fernández regirá la casa del marqués de Sta. Isabel que huyó. Según el sr. Jonch, dirigió el piquete que mató al general Gay. Era presidente del comité, trabajaba en Can Trullàs como Fundidora y era de Granollers. Detenido en Albatera, fue conducido a Granollers por los falangistas Vendoiro y Villa Tuset. Condenado a muerte y ejecutado en el campo de la Bota.
TAPIAS Cuspineda, Octavio. Del PSUC, secretario de la casa del pueblo, delegado de control en Banca Arnús, colaborador de "Hoz y martillo", comisario del ejército y acusado de matar al soldado Llaneza al querer este desertar. Pena de muerte dictada el 31 de mayo del 39 y ejecutado.
VICENTE PUJADAS, Francesc. De Juventudes Libertarias, iba con el "coche fantasma" y al morir dos anarquistas en Centelles se fue al entierro y algunos testigos dicen que mató siete u ocho campesinos como venganza. Obrero textil, nació en 1919 y estuvo en crema de iglesia. De Les Franqueses, vivía en Granollers.Sentenciado a muerte y ejecutado el 16 de julio del 39.
VILA MARTORELL Juan. Consejero de defensa del comité. Iguales imputaciones que Fdez.. y Serras. Los tres fueron asesinados en el Campo de la Bota entre el 11 y 16 de marzo del 40 tras una condena a muerte.
De todos ellos, cabe destacar que buena parte eran gente que habían dirigido el comité revolucionario y las luchas obreras hacía tiempo, con posiciones anarquistas y nacidos en la comarca. Es el caso de Ricardo Haya, José Fernández (nacido en La Unión), Bartomeu Fitó, Sebastián Hernández, Julián Rosas (que era del grupo del primero), Josep Sardà, Esteban Serras, Francisco Vicente y Juan Vila.
Todos son acusados de ser dirigentes del comité y culpables de lo que pasó durante la guerra en la ciudad, de utilizar el "coche fantasma" con el que se llevaba a los detenidos hacia la muerte, los asesinatos y de ser elementos destacados de la CNT. Destaca en este sentido el juicio a Villa, Fernández y Serras, el cual inicia con procedimiento abierto el 26 de agosto del 39, cuando llegan detenidos del campo de concentración de Albatera y que supone más de ciento veinte páginas de declaraciones donde la mayoría de familiares de víctimas y dirigentes de orden declaran contra ellos en sólo dos días.
También es destacable la figura de Josep Grau, que era el juez del tribunal y se le condena por ello. En otros casos como el de Juan Agon (o abonado) él había ido a Francia y devuelto. Su mujer lo acusó de matar doscientas personas, lo que le lleva a la muerte, situación que él no esperaba como lo muestra que no permaneció en el exilio. Otros como Florentino González eran acusados de hacer listas de personas que había perseguir en 1936 y Octavi Tapias es asesinado por ser el líder del PSUC y ser acusado por el tribunal militar de matar a un soldado por querer desertar.
Además, en todos estos juicios las declaraciones se hacían en términos muy similares, lo que me hace sospechar que los testigos recibían presiones sobre la declaración que debían hacer, era la más dura posible.

CSI Barcelona: El caso de la ciudad resquebrajada
Texto Carles Geli
Foto: Laura Cuch
Para conocer el estado del espíritu del pueblo -y al propio pueblo- de Cataluña durante los primeros meses de la Guerra Civil, Jaume Miravitlles, responsable del Comisariado de Propaganda de la Generalitat, empleaba medio en broma medio en serio las ventas del famosísimo El més petit de tots, que costaba tres pesetas. Según cálculos aproximados, se habían vendido 60.000 muñecos que llevaban la senyera, 20.000 llevando la bandera negra y roja de la CNT, 15.000 ondeando la comunista y 5.000 la republicana. "Es el primer sondeo político conocido", comentaba el irrepetible periodista. Otro colega, Carles Sentís, en su famoso reportaje seriado Viatge en Transmiserià, publicado pocos años antes, en 1932, en el semanario Mirador, hablaba de la "Nova Múrcia" para referirse al barrio de la Torrassa en el que, según sus datos (erróneos), de los 22.000 habitantes, 20.000 provenían de aquella región. Más adelante, la historia, con algunos de sus más totémicos representantes, ha dejado la fotografía fija de una Barcelona de 1936 obrera e interclasista por popular, unificada en el frente republicano antifascista que se tradujo en las no menos homogéneas milicias que salieron a la calle y se convirtieron en la primera tropa de choque contra los sublevados en 1936; casi al margen de la instantánea, se ve un intento de revolución social paralelo.
Con poco más de quinientas páginas (el lugar común siempre cuesta de desarticular), el catedrático de Urbanismo de la Universitat Politècnica de Catalunya, José Luis Oyón, ha desmontado y matizado gran parte de todos estos tópicos en La quiebra de la ciudad popular (Ediciones del Serbal). Así de claro: por percepción política, por procedencia geográfica, por formas de vida cotidiana y por ubicación en la ciudad, ni la unidad interclasista ciudadana y obrera era tal, ni aquel movimiento fue tan popular (entendido como mezcla) ni el corto verano de la anarquía fue una sandez extremista de unos pocos sino una verdadera revolución de los más pobres.
Se puede empezar por el final: el 71% de los anarquistas fusilados por los franquistas en el Camp de la Bota acabada la guerra eran obreros inmigrantes, nacidos de familias de la inmigración foránea. Exactamente el mismo perfil mayoritario de los milicianos catalanes, que apenas alcanzaban los veinticinco años, procedentes en muy buena parte (casi un 80%) de lo que Oyón bautiza como nuevas periferias de Barcelona (Torrassa, Sant Adrià, Santa Coloma..., gente que en sus tres cuartas partes no tenían origen catalán) y en una proporción mucho menor de los barrios tradicionales del obrerismo barcelonés (Sants, Hostafrancs, Poblenou, Gràcia...). Y un detalle a tener en cuenta: en su casa acostumbraban a vivir seis personas (4,7 era la media de la ciudad). El miliciano de la anarquista CNT mostraba alguna especificidad más: tenía una edad aún algo menor (entre 20 y 24 años), era un obrero poco cualificado (presentaba una tasa de analfabetismo más alta que la media), estaba vinculado a la inmigración llegada hacía relativamente poco a la ciudad (máximo, veinte años), procedía más del ámbito de la minería que del campesinado y, una vez más, otro tópico roto: sólo en un 1,5% eran mujeres.
Averiguar de dónde venían y en qué condiciones vivían los revolucionarios que salieron a la calle a parar el golpe fascista es el objetivo alcanzado de Oyón en este viaje, en el que utiliza los medios de transporte más inverosímiles: desde el padrón de viviendas de la ciudad en 1930 hasta los telegramas que los soldados enviaban a sus familias y que recogía el diario anarquista Solidaridad Obrera, pasando por los desahucios de los juzgados, los expedientes de comprobación catastrales, las historias de vida, las actas matrimoniales, etc.
Gracias a este trabajo de CSI Las Vegas televisivo aplicado a Barcelona y a las ciencias sociales, se puede asistir al vertiginoso y casi traumático cambio que sufrió la ciudad en poco más de veinte años, entre 1914 y 1936. Unas cifras siempre ayudan; por ejemplo, las del paso de los 600.000 habitantes de 1914 al millón de 1930 o el 1.200.000, con los municipios dependientes, en 1936. Sí, nunca la ciudad había crecido demográficamente tanto como entonces. La expansión económica resultado de la Primera Guerra Mundial y la demanda de mano de obra para las grandes políticas de infraestructura pública (especialmente el metro y la Exposición de 1929) explican una población tan numerosa, en la que seis de cada diez habitantes eran obreros (146.000 trabajadores manuales en 1905, pero 233.000 ya en 1930).
La primera consecuencia de todo ello es lógica: el número de edificios en la ciudad crece un 32% entre 1920 y 1930 y el centro histórico se densifica hasta la vergüenza, más de mil habitantes por hectárea en barrios como la Barceloneta, Santa Caterina, el Raval del Barrio Chino... Estos espacios densificados del centro histórico son el mejor ejemplo del inicio del cuarteamiento de la ciudad. La semimarginalidad, la figura del realquilado, el amontonamiento de estos espacios, rompen una característica predominante de Barcelona: los artesanos y los obreros cualificados actuaban como cemento social de los barrios, creaban una cierta homogenización social que también impactaba en la política. Ahora, por primera vez, los trabajadores no cualificados se segregaban claramente del resto de clases sociales, dibujándose tres escenarios obreros diferentes en la ciudad: estos barrios del centro histórico con claras bolsas de lumpenproletariado; los suburbios populares (partes de Poblenou, Gràcia...), donde aún existe una cierta mezcla de obreros de oficio, artesanos y algún cuello blanco (oficinistas), y las segundas periferias, de predominio absoluto del obrero inmigrante y sin cualificación laboral.
El obrero vive donde puede y como puede. El alquiler medio de un piso en Barcelona a principios de los años treinta del siglo pasado es de 55,2 pesetas al mes, casi una tercera parte del sueldo del trabajador no cualificado. Una barbaridad. No existe un gran parque inmobiliario pese al crecimiento. Se hace difícil encontrar casas baratas. Resulta fácil, por tanto, inventarse de todo: los famosos tres de ocho para dormir por turnos en un piso o en una fonda; el realquiler; la cohabitación, ya sea familiar o no (una de cada cinco familias obreras en la ciudad vive así); los "cuartos de casa" (28 metros cuadrados) de la Barceloneta; los cuatro pisos por rellano en los edificios de Ciutat Vella... Y las barracas, claro está: 3.859 (19.984 personas) en 1922, 6.500 en 1929. Y es que son veinte metros cuadrados de media con un máximo de dos dormitorios: por unas veinte pesetas al mes por lo visto no se puede pedir mucho más.
El meticuloso trabajo de Oyón baja hasta la arena de la vida cotidiana y de barrio. Fija, por ejemplo, en tres los kilómetros que recorre un obrero cualificado para desplazarse al trabajo, mientras que el obrero sin categoría laboral se traslada dos, y la mujer trabajadora, sólo uno: es la pervivencia de la movilidad aún ochocentista, a pie de casa al trabajo, porque se vive en muchos casos cerca de la fábrica, que marcará el lugar en el que vivir; una situación a la que tampoco es ajeno el precio de los billetes y la falta de medios de transporte en las segundas periferias de la ciudad. O sea, los obreros que más ganan salen del binomio "barrio en el que vivir-barrio en el que se trabaja"; los que tienen menos dinero, no. De algún modo pasa lo mismo a la hora de casarse; la endogamia geográfica es brutal: cuanto más pobres son los obreros, menos distancia (de los 400 metros a vecinos de escalera) entre los futuros miembros del matrimonio. El círculo se va haciendo más y más concéntrico; la vida de barrio es capital: en los barrios obreros, por ejemplo, disminuye mucho menos el número de lavaderos que en el resto de la ciudad. Es el caso, por ejemplo, de la Barceloneta, que de los 285 que había en la ciudad, en 1933 acaparaba ocho, uno de los cuales es el mayor de todos, en la calle Atlàntida, con ochenta plazas.
Son tiempos de militancia y afiliación sindical importantes, y el autor no deja pasar la ocasión para analizarlo en clave de espacio urbano. Es evidente que la CNT ya no tendrá jamás la fuerza que demostró entre 1910 y 1920 como consecuencia de un descenso de filiación que, en parte, viene dado por su postura beligerante con la República. Pese a ello, es fácil adivinar que seguirá siendo abrumadoramente predominante en su nuevo gran vivero, los barrios periféricos, en los que por cada trabajador de la socialista UGT hay seis de la CNT. En cambio, ya no son hegemónicos en los barrios obreros del centro histórico (ahora es más un territorio del POUM, por ejemplo) y en los suburbios populares, que han sido suyos entre 1918 y 1923 sin discusión. La cosa está más reñida, y es por ello por lo que en los suburbios populares por cada trabajador de la UGT hay tan sólodos de la CNT. ¿Es necesario recordar además que entre los fallecidos en las barricadas de los famosos Hechos de Mayo de 1937, el 64% eran de fuera de Cataluña (Aragón, Valencia, Murcia y Andalucía)? ¿O que, seis meses después, el 60% de los detenidos anarquistas en la cárcel Modelo de Barcelona (el 90% del total de los presos) eran militantes de segundas periferias y de las bolsas del centro histórico densificado? El círculo queda, por tanto, cerrado del todo. Y muy resquebrajado...
Quien sepa hacerlo, puede extraer mucho de La quiebra de la ciudad popular. Aunque ese no es nuestro caso, daremos un par de muestras de ello. Una: comprobar que la ausencia de reformas significativas en las condiciones de las viviendas de la ciudad en los quince años del período de entreguerras se convirtieron en el contexto ideal para el mantenimiento y posterior crecimiento de expectativas revolucionarias que acabaron rompiendo un ecosistema social. Nos vienen a la memoria los discursos y avisos de necesaria revolución lampedusiana que, de algún modo, desde finales del XIX y principios del XX habían dirigido a la burguesía barcelonesa personajes como Joan Mañé i Flaquer, Joan Maragall o, incluso, Agustí Calvet, Gaziel. Y la otra: aunque no lo parezca, de qué manera marca la vida de uno el hecho de vivir en un lugar de la ciudad y en unas circunstancias determinadas, como lo sufrieron las gentes de la Colònia Castells o del grupo de casas de Eduardo Aunós, por poner dos ejemplos del libro.
Y aun daremos una tercera: ¿qué recuerdo guarda la ciudad de todo ello? ¿Qué ha sido de este pasado, institucionalmente? ¿Qué pruebas en piedra quedan, por ejemplo? Puesto que hoy volvemos a escandalizarnos de los pisos patera (tanto para inmigrantes como para turistas), inventados hace ochenta años, y puesto que el libro de Oyón no ha ganado el premio Ciutat de Barcelona, quizás tendría que ser de lectura obligada en más de una junta directiva de patronal, cúpula sindical y despacho municipal. Para evitar futuros resquebrajamientos, vaya...
Cinco anarquistas fueron los últimos ejecutados en el Camp de la Bóta, dos meses antes del Congreso Eucarístico
La Vanguardia, 23-05-2002
El final de los días de la muerte. Josep Maria Huertas.
Barcelona. Cinco anarquistas fueron los últimos fusilados en el Camp de la Bóta, después de 13 años de ejecuciones. Pere Adrover, Jordi Pons, Josep Pérez, Genís Urrea y Santiago Amir cayeron bajo las balas en la madrugada del viernes 14 de marzo de 1952, dos meses antes de que comenzasen los fastos del Congreso Eucarístico. Presionado por el ambiente que se vivía en la Toulouse de los años 50, feudo de los anarquistas españoles exiliados, el arzobispo de la ciudad, monseñor Soliège, amenazó con no trasladarse al encuentro religioso de Barcelona si persistían las ejecuciones.
El historiador Josep Maria Solé Sabaté contó con paciencia los fusilamientos en Cataluña tras la Guerra Civil, entre 1939 y 1952, y la suma le dio la escalofriante cifra de 3.385 víctimas, de las que 1.689 habían sido fusiladas en la apartada playa del Camp de la Bóta, que era al mismo tiempo un barrio de barracas. "Sus habitantes más veteranos me explicaban los recuerdos de aquellos días en que el lugar se utilizaba para tan macabros fines", evoca Rosa Domènech, asistenta social en los años 60 de aquel desdichado suburbio.
La costumbre de fusilar en el Camp de la Bóta surgió en los primeros meses de la guerra. Jaume Miravitlles, comisario de Propaganda de la Generalitat, recomendó cambiar el lugar de los fusilamientos de los militares sublevados en julio de 1936, los fosos del castillo de Montjuïc, para evitar la morbosa asistencia de público. Alguien sugirió el Camp de la Bóta, donde existía un parapeto que había sido un campo de tiro para soldados. El 4 de septiembre de 1936, tres militares condenados a muerte fueron pasados por las armas en el lugar. La tanda de ejecuciones duró hasta el 18 de octubre de ese mismo año, y fueron 45 los oficiales ejecutados allí, ya que a partir de esa fecha se volvió a fusilar en Montjuïc.
El escritor E. J. Hughes, autor de un libro sobre la España de Franco, comenta que se volvió al lugar en 1939 al optar por "lugares retirados donde el ruido de las ráfagas no turbase la ‘tranquilidad’ de la población". El primero de los 1.689 ejecutados en el Camp de la Bóta durante el franquismo fue el abogado Eduardo Barriobero, diputado y masón que había presidido tribunales durante la guerra. Su sentencia de muerte se cumplió el 14 de febrero de 1939, y fue otro 14, el de marzo de 1952, trece años y un mes después, cuando el Camp de la Bóta pasó a ser tan sólo un suburbio de barracas junto al mar.
Los recuerdos que han quedado suelen ser los de los allegados de las víctimas. Carme Alba evocaba cómo, al enterarse de que su hermano Otili, militante del PSUC, había sido fusilado otro día 14, el de mayo de 1941, se trasladó rápidamente a la fosa común, adonde eran llevados los ejecutados. "Había unas cajas precintadas y me dijeron cuál podía ser la suya, pero no me la dejaron abrir. Al día siguiente volví con un martillo y una escarpa, hasta que pude introducir la mano, y la saqué con papeles y fotos que eran de él, y que los habían colocado encima del cadáver." Carme logró que los compañeros de trabajo de su hermano, de la empresa Rivière, construyesen una pequeña tumba en el sobrecogedor marco de la fosa común, hoy Fossar de la Pedrera.
Juanito Cuadrado se salvó en el último minuto, cuando todo estaba a punto de que el pelotón disparase. Llegó el indulto en el momento oportuno. Cumplió 24 años de cárcel y volvió al Camp de la Bóta junto al periodista Miquel Villagrasa para ver cómo en el lugar donde estaba el parapeto fatídico construían la depuradora del Besòs. "Recuerdo pocas cosas, seguramente por la angustia que pasé," explicaba. "Me viene a la memoria el parapeto, que era una rampa de tierra rojiza, supongo que por la sangre."
Del Camp de la Bóta no quedan más que los recuerdos y un monumento, "Fraternitat", al final de la rambla Prim. La Associació de Ex Presos Polítics no acude nunca, porque les desagrada la dedicatoria, limitada a los caídos en la Guerra Civil. Enric Puvill, secretario de la entidad, ha pedido que añadan "que el monumento honra a los ejecutados entre 1939 y 1952. Hasta que el Ayuntamiento no repare ese lamentable olvido, no es nuestro monumento".
Los Consejos de Guerra. Las once fusiladas del Campo de la Bota
El final de los días de la muerte. Josep Maria Huertas.
Barcelona. Cinco anarquistas fueron los últimos fusilados en el Camp de la Bóta, después de 13 años de ejecuciones. Pere Adrover, Jordi Pons, Josep Pérez, Genís Urrea y Santiago Amir cayeron bajo las balas en la madrugada del viernes 14 de marzo de 1952, dos meses antes de que comenzasen los fastos del Congreso Eucarístico. Presionado por el ambiente que se vivía en la Toulouse de los años 50, feudo de los anarquistas españoles exiliados, el arzobispo de la ciudad, monseñor Soliège, amenazó con no trasladarse al encuentro religioso de Barcelona si persistían las ejecuciones.
El historiador Josep Maria Solé Sabaté contó con paciencia los fusilamientos en Cataluña tras la Guerra Civil, entre 1939 y 1952, y la suma le dio la escalofriante cifra de 3.385 víctimas, de las que 1.689 habían sido fusiladas en la apartada playa del Camp de la Bóta, que era al mismo tiempo un barrio de barracas. "Sus habitantes más veteranos me explicaban los recuerdos de aquellos días en que el lugar se utilizaba para tan macabros fines", evoca Rosa Domènech, asistenta social en los años 60 de aquel desdichado suburbio.
La costumbre de fusilar en el Camp de la Bóta surgió en los primeros meses de la guerra. Jaume Miravitlles, comisario de Propaganda de la Generalitat, recomendó cambiar el lugar de los fusilamientos de los militares sublevados en julio de 1936, los fosos del castillo de Montjuïc, para evitar la morbosa asistencia de público. Alguien sugirió el Camp de la Bóta, donde existía un parapeto que había sido un campo de tiro para soldados. El 4 de septiembre de 1936, tres militares condenados a muerte fueron pasados por las armas en el lugar. La tanda de ejecuciones duró hasta el 18 de octubre de ese mismo año, y fueron 45 los oficiales ejecutados allí, ya que a partir de esa fecha se volvió a fusilar en Montjuïc.
El escritor E. J. Hughes, autor de un libro sobre la España de Franco, comenta que se volvió al lugar en 1939 al optar por "lugares retirados donde el ruido de las ráfagas no turbase la ‘tranquilidad’ de la población". El primero de los 1.689 ejecutados en el Camp de la Bóta durante el franquismo fue el abogado Eduardo Barriobero, diputado y masón que había presidido tribunales durante la guerra. Su sentencia de muerte se cumplió el 14 de febrero de 1939, y fue otro 14, el de marzo de 1952, trece años y un mes después, cuando el Camp de la Bóta pasó a ser tan sólo un suburbio de barracas junto al mar.
Los recuerdos que han quedado suelen ser los de los allegados de las víctimas. Carme Alba evocaba cómo, al enterarse de que su hermano Otili, militante del PSUC, había sido fusilado otro día 14, el de mayo de 1941, se trasladó rápidamente a la fosa común, adonde eran llevados los ejecutados. "Había unas cajas precintadas y me dijeron cuál podía ser la suya, pero no me la dejaron abrir. Al día siguiente volví con un martillo y una escarpa, hasta que pude introducir la mano, y la saqué con papeles y fotos que eran de él, y que los habían colocado encima del cadáver." Carme logró que los compañeros de trabajo de su hermano, de la empresa Rivière, construyesen una pequeña tumba en el sobrecogedor marco de la fosa común, hoy Fossar de la Pedrera.
Juanito Cuadrado se salvó en el último minuto, cuando todo estaba a punto de que el pelotón disparase. Llegó el indulto en el momento oportuno. Cumplió 24 años de cárcel y volvió al Camp de la Bóta junto al periodista Miquel Villagrasa para ver cómo en el lugar donde estaba el parapeto fatídico construían la depuradora del Besòs. "Recuerdo pocas cosas, seguramente por la angustia que pasé," explicaba. "Me viene a la memoria el parapeto, que era una rampa de tierra rojiza, supongo que por la sangre."
Del Camp de la Bóta no quedan más que los recuerdos y un monumento, "Fraternitat", al final de la rambla Prim. La Associació de Ex Presos Polítics no acude nunca, porque les desagrada la dedicatoria, limitada a los caídos en la Guerra Civil. Enric Puvill, secretario de la entidad, ha pedido que añadan "que el monumento honra a los ejecutados entre 1939 y 1952. Hasta que el Ayuntamiento no repare ese lamentable olvido, no es nuestro monumento".
Foro por la Memoria
Cinco anarquistas fueron los últimos ejecutados en el Camp de la Bóta, dos meses antes del Congreso Eucarístico
La Vanguardia, 23-05-2002
La Vanguardia, 23-05-2002
El final de los días de la muerte. Josep Maria Huertas.
Barcelona. Cinco anarquistas fueron los últimos fusilados en el Camp de la Bóta, después de 13 años de ejecuciones. Pere Adrover, Jordi Pons, Josep Pérez, Genís Urrea y Santiago Amir cayeron bajo las balas en la madrugada del viernes 14 de marzo de 1952, dos meses antes de que comenzasen los fastos del Congreso Eucarístico. Presionado por el ambiente que se vivía en la Toulouse de los años 50, feudo de los anarquistas españoles exiliados, el arzobispo de la ciudad, monseñor Soliège, amenazó con no trasladarse al encuentro religioso de Barcelona si persistían las ejecuciones.
El historiador Josep Maria Solé Sabaté contó con paciencia los fusilamientos en Cataluña tras la Guerra Civil, entre 1939 y 1952, y la suma le dio la escalofriante cifra de 3.385 víctimas, de las que 1.689 habían sido fusiladas en la apartada playa del Camp de la Bóta, que era al mismo tiempo un barrio de barracas. "Sus habitantes más veteranos me explicaban los recuerdos de aquellos días en que el lugar se utilizaba para tan macabros fines", evoca Rosa Domènech, asistenta social en los años 60 de aquel desdichado suburbio.
La costumbre de fusilar en el Camp de la Bóta surgió en los primeros meses de la guerra. Jaume Miravitlles, comisario de Propaganda de la Generalitat, recomendó cambiar el lugar de los fusilamientos de los militares sublevados en julio de 1936, los fosos del castillo de Montjuïc, para evitar la morbosa asistencia de público. Alguien sugirió el Camp de la Bóta, donde existía un parapeto que había sido un campo de tiro para soldados. El 4 de septiembre de 1936, tres militares condenados a muerte fueron pasados por las armas en el lugar. La tanda de ejecuciones duró hasta el 18 de octubre de ese mismo año, y fueron 45 los oficiales ejecutados allí, ya que a partir de esa fecha se volvió a fusilar en Montjuïc.
El escritor E. J. Hughes, autor de un libro sobre la España de Franco, comenta que se volvió al lugar en 1939 al optar por "lugares retirados donde el ruido de las ráfagas no turbase la ‘tranquilidad’ de la población". El primero de los 1.689 ejecutados en el Camp de la Bóta durante el franquismo fue el abogado Eduardo Barriobero, diputado y masón que había presidido tribunales durante la guerra. Su sentencia de muerte se cumplió el 14 de febrero de 1939, y fue otro 14, el de marzo de 1952, trece años y un mes después, cuando el Camp de la Bóta pasó a ser tan sólo un suburbio de barracas junto al mar.
Los recuerdos que han quedado suelen ser los de los allegados de las víctimas. Carme Alba evocaba cómo, al enterarse de que su hermano Otili, militante del PSUC, había sido fusilado otro día 14, el de mayo de 1941, se trasladó rápidamente a la fosa común, adonde eran llevados los ejecutados. "Había unas cajas precintadas y me dijeron cuál podía ser la suya, pero no me la dejaron abrir. Al día siguiente volví con un martillo y una escarpa, hasta que pude introducir la mano, y la saqué con papeles y fotos que eran de él, y que los habían colocado encima del cadáver." Carme logró que los compañeros de trabajo de su hermano, de la empresa Rivière, construyesen una pequeña tumba en el sobrecogedor marco de la fosa común, hoy Fossar de la Pedrera.
Juanito Cuadrado se salvó en el último minuto, cuando todo estaba a punto de que el pelotón disparase. Llegó el indulto en el momento oportuno. Cumplió 24 años de cárcel y volvió al Camp de la Bóta junto al periodista Miquel Villagrasa para ver cómo en el lugar donde estaba el parapeto fatídico construían la depuradora del Besòs. "Recuerdo pocas cosas, seguramente por la angustia que pasé," explicaba. "Me viene a la memoria el parapeto, que era una rampa de tierra rojiza, supongo que por la sangre."
Del Camp de la Bóta no quedan más que los recuerdos y un monumento, "Fraternitat", al final de la rambla Prim. La Associació de Ex Presos Polítics no acude nunca, porque les desagrada la dedicatoria, limitada a los caídos en la Guerra Civil. Enric Puvill, secretario de la entidad, ha pedido que añadan "que el monumento honra a los ejecutados entre 1939 y 1952. Hasta que el Ayuntamiento no repare ese lamentable olvido, no es nuestro monumento".
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